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Archivo para 23 abril 2009

10 claves de la educación

jueves, 23 de abril de 2009
José Ramón Ayllón


 SerYPersona.blogspot.com

La educación ha sido siempre problemática, y quizá hoy más que nunca. José Ramón Ayllón nos propone 10 claves que pretenden aportar un poco de luz y algunas soluciones, desde la experiencia de un profesor que puede decir el siguiente axioma: “El que no Almudi.org - José Ramón Ayllónhaya sufrido como yo, que no me dé consejos”.

1. El misterio de la condición humana

Lo primero que nos plantea la educación es una gran interrogación sobre sí misma: ¿qué es educar? Sabemos que se trata de una acción compleja que se ejerce sobre el ser humano para ayudarle precisamente a ser humano. Pero eso exige que seamos capaces de responder a la gran pregunta previa: ¿quién es el hombre? La permanente dificultad de la tarea educativa deriva, en primer lugar, del desconocimiento que tenemos de nosotros mismos.

La disparidad de visiones de la vida y de modelos educativos es un hecho, pero también es un hecho la naturaleza humana, y su lectura correcta será la garantía de que dichos modelos son auténticos. El ser humano es un peculiar animal de naturaleza racional, social, moral y sentimental. En consecuencia, su educación será el desarrollo lógico de esos rasgos constitutivos.

2. Los sentimientos

El arte de educar requiere amor por parte de los padres y afecto por parte de los profesores. Sin embargo, por un olvido histórico de esta dimensión sentimental, la educación -en la familia y en la escuela- ha pecado de severidad y autoritarismo.

Los romanos recordaban su paso por las aulas como unos años perdidos en reiteraciones y torpes balbuceos, puntualizados por crueles castigos. Griegos y romanos no ignoraron el laberinto sentimental que nos constituye, pero lo redujeron a un problema de dominio de sí, según el ideal estoico. Hoy sabemos que la excelencia educativa es imposible sin atención a los sentimientos. Una atención que -más allá de la disciplina estoica- podríamos resumir en “exigir con afecto”.

3. La familia

Entre los rasgos esenciales de la familia figuran la comunidad de vida, los lazos de sangre, una unión basada en el amor, con tres fines fundamentales y de máxima importancia: proporcionar a sus miembros bienes necesarios para su vida, criar y educar a los hijos, y ser “célula-madre” de la sociedad.

Sin familia, la especie humana no es viable, ni siquiera biológicamente. Un niño, una anciana, un hombre enfermo, no se valen por sí mismos y necesitan un hogar donde poder vivir, amar y ser amados, alimentados, cuidados. El hombre es un ser social y, por consiguiente, familiar; precisamente porque nace, crece y muere necesitado. Además, todo hombre es siempre hijo, y esa condición es tan radical e irrefutable como el hecho de ser varón o mujer.

4. La autoridad

Decir que toda educación requiere autoridad es casi una afirmación de perogrullo, aunque conviene matizar que autoridad no es el autoritarismo de la violencia física o la humillación, sino el prestigio capaz de garantizar un orden básico. Para lograr una buena formación humana se precisa fundamentalmente y en primer lugar una información moral sobre lo que está bien y lo que está mal, para que la norma de conducta no sea la ausencia de toda norma, el todo vale.

En el magnífico ensayo Los límites de la educación, Mercedes Ruiz Paz explica que la autoridad supone transmitir la obligatoriedad de unas pautas y valores fundamentales, de unos criterios que ayudarán a construir personalidades equilibradas, capaces de obrar con libertad responsable. De lo contrario, nos daríamos de bruces con el incómodo panorama que la misma autora describe: “La moderna pedagogía nos ha enseñado, con una didáctica demoledora, cómo la tolerancia ilimitada, la permisividad extrema y, en definitiva, la educación sin límites garantizan la educación en y para la impunidad”.

5. El arte de escuchar

Para educar hay que escuchar. ¿A quiénes? A los que van a ser educados. ¿Por qué? Porque no son muebles, sino seres humanos, inteligentes y libres, protagonistas de su propia educación.

Escuchar es un arte porque a veces no es sencillo saber cuándo y de qué manera debemos hacerlo, ni cómo hemos de proceder a continuación. Como criterio general, podemos admitir que el diálogo educativo ha de presuponer buscar y aceptar siempre la verdad. De ahí que la necesidad de escuchar no equivalga a una educación por consenso, pues el mutuo acuerdo no crea el bien ni la verdad.

Hay cuestiones que no se pueden discutir y pactar, es decir, no son negociables. Un profesor ha de escuchar a sus alumnos, pero el contenido de su asignatura no lo deciden entre todos. Un médico debe escuchar a sus pacientes, pero su diagnóstico no lo pacta con ellos, como tampoco el juez pacta su sentencia con el acusado.

6. La conciencia moral

La educación de la conciencia es ingrediente fundamental de la buena educación, pues educar es -en esencia- enseñar a distinguir el bien y el mal. Los animales no tienen conciencia, pero el ser humano es animal racional, y esta característica le permite poseer la capacidad de emitir juicios técnicos, estéticos, morales… La conciencia moral es precisamente la que juzga la bondad de los actos propios o ajenos: no el bien o el mal que nos permite afirmar que eres buen dibujante o mal tenista, sino buena persona o mala persona.

Nuestras propias acciones nos afectan de muy distinta forma: lavarse la cara sólo afecta a la exterioridad de la cara, pero robar, matar o mentir nos afecta en profundidad. Esas acciones que afectan al núcleo de la persona son las que sopesa la conciencia. Si la razón no impone su ley, se impone la ley de la selva, la sinrazón. Y entonces no vivimos como seres humanos, sino como monos con pantalones. Ésa parece la alternativa: conciencia o selva.

7. Los medios de comunicación

Con sus cuatro ramificaciones en forma de prensa, radio, televisión e internet, los medios de comunicación producen una catarata constante de noticias que se transmiten por todo el mundo con velocidad de vértigo. Por eso, las empresas informativas son mucho más que un servicio público o un buen negocio, pues nos sumergen en su marea de noticias hasta llenar cada poro y cada fisura de nuestra conciencia.

Esa urgencia informativa, además de marear a la sufrida audiencia, relativiza cualquier importancia objetiva porque concede el mismo tiempo a lo grave y a lo trivial: al magnicidio y al parto de cuatrillizos, a los saltos de la ciencia y a los del atleta, al Apocalipsis y al dolor de cabeza. Enseñar a cribar y a poner en su sitio esa avalancha de noticias es uno de los cometidos de toda educación de calidad.

8. La gestión del placer

Por ser animal racional, el ser humano tiende por naturaleza al placer: un resorte con tal protagonismo en nuestra conducta, que ya los griegos pensaron que la buena educación podía resumirse en enseñar al niño y al joven qué hacer frente a él. En concreto, explicarles qué placeres son positivos y en qué medida, qué placeres son peligrosos y deben evitarse, y al mismo tiempo educar su voluntad para llevar las riendas de la propia vida sin dejarse arrastrar por el hedonismo.

Esa enseñanza apunta a una virtud absolutamente necesaria para el crecimiento educativo: el dominio de sí. Pero al sistema capitalista le interesa que estemos abducidos por el consumo, por un estilo de vida permisivo e indulgente que impide la madurez personal y suele generar una de las mayores hipotecas vitales que se pueden padecer.

Sabemos perfectamente que el gran peligro de algunos placeres estriba en su posibilidad real de crear adicción, hasta el punto de dar origen a dos de los tres negocios más lucrativos del mundo: la explotación comercial de la droga y del sexo. Una posibilidad cada vez más cercana y asequible al mundo de los jóvenes.

9. El esfuerzo necesario

La necesidad de esforzarse no perdona a nadie. Shakespeare nos dice que lloramos al nacer por la tristeza de emprender la estúpida comedia de la vida. Para José Antonio Marina, la cara enfurruñada de un recién nacido pone de manifiesto su extrañeza por encontrarse de repente en el mundo. Ha sido expulsado de una burbuja confortable, del pequeño y cálido mar donde ha flotado nueve meses, y ahora tiene que hacerse cargo de un mundo duro y sin filtros protectores.

Para manejarse en la vida real, ese ser hermosamente torpe necesitará el esfuerzo constante del aprendizaje: muchos meses para echar a andar, aprender a vestirse, atarse los zapatos y coger al vuelo una pelota. Por fortuna, sus imprecisos ensayos y tanteos quedarán grabados en su memoria muscular, y cada nuevo movimiento será corregido y afinado desde la última posición ganada. Diez años más tarde, esa patosa criatura podrá dominar varios idiomas y ganar -si es niña- una medalla olímpica en gimnasia rítmica.

Ningún profesional de la enseñanza desconoce la incidencia educativa de los hábitos. Al igual que una golondrina no hace verano, un acto aislado no constituye un modo de ser. Pero su repetición bien puede lograrlo. Por eso se ha dicho que quien siembra actos recoge hábitos, y quien siembra hábitos cosecha su propio carácter.

10. El sentido común

El sentido común viene a ser un tipo de sabiduría práctica, capaz de englobar e integrar las nueve claves que hemos desarrollado desde el inicio de este artículo. Sería imposible recoger por escrito las innumerables soluciones educativas del buen sentido, pero un buen día encontré su resumen perfecto en la red, como un tesoro a la deriva informática. Lo firmaba Teresa de Calcuta, y decía lo que sigue:

            El día más bello: hoy.
            La cosa más fácil: equivocarse.
            El obstáculo más grande: el miedo.
            La raíz de todos los males: el egoísmo.
            La distracción más bella: el trabajo.
            La peor derrota: el desaliento.
            Los mejores maestros: los niños.
            La primera necesidad: comunicarse.
            La mayor felicidad: ser útil a los demás.
            El regalo más bello: el perdón.
            Lo más imprescindible: el hogar.
            El arma más eficaz: la sonrisa.
            El mejor remedio: el optimismo.
            La fuerza más poderosa: la fe.
            Los seres más necesitados: los padres.
            Lo más hermoso de todo: el amor.

De la codicia ha nacido la crisis económica

De la codicia ha nacido la crisis económica mundial, explica el Papa Benedicto XVI

VATICANO, 22 Abr. 09 / 09:34 am (ACI)

ppbxvi070109Al retomar su ciclo de catequesis sobre los grandes escritores de la Iglesia de Oriente y de Occidente de la Edad Media, el Papa Benedicto XVI explicó que ante el panorama actual se puede afirmar que “de la codicia”, ha nacido la crisis económica mundial.

En la Audiencia General de esta mañana, el Santo Padre habló sobre Ambrosio Autperto, un autor del siglo VIII hoy poco conocido, cuya obras “han sido atribuidas en gran parte a otros personajes más conocidos, desde San Ambrosio de Milán a San Ildefonso”.

Ambrosio Autperto “fue monje y abad en una época marcada por fuertes tensiones políticas que influían también en la vida interna de los monasterios”, lo cual se refleja en sus escritos. En concreto, “denuncia la contradicción entre la espléndida apariencia externa de los monasterios y la tibieza de los monjes”. En el tratado ascético ‘Conflictus vitiorum et virtutum’ (Conflicto entre los vicios y las virtudes) “trata de enseñar a los monjes cómo afrontar el combate espiritual cotidianamente“.

“Observando la ambición de poder de los ricos y de los poderosos en la sociedad de su tiempo, siente el deber de componer precisamente para los monjes un tratado titulado ‘De cupiditate’, en el que con el Apóstol Pablo, denuncia desde el inicio la codicia como la raíz de todos los males“.

En este contexto, el Santo Padre subrayó que “a la luz de la actual crisis económica esto revela toda su actualidad; de esta raíz, de la codicia, ha nacido esta crisis”.

Según el Pontífice, esta enseñanza de Autperto también vale para “el hombre en este mundo, para el rico, que debe combatir la codicia, el deseo de ser, de aparentar, el concepto falso de libertad entendido como la posibilidad de disponer de todo según el propio arbitrio, y encontrar esta verdadera vía de la verdad del amor y de la recta vida”.

El Papa recordó que “la obra más importante de Ambrosio Autperto es su comentario en diez volúmenes al Apocalipsis. Se trata del primer comentario amplio en el mundo latino al último libro de la Sagrada Escritura”, cuyo tema único es la Iglesia. Afirma en esta obra que “la Iglesia no se puede separar de Jesucristo. El es el mediador y la Iglesia participa en esta mediación en cuanto que ella es su Cuerpo”.

Autperto también “considera a María modelo de la Iglesia”, reconociendo que la Virgen “tiene un papel decisivo en la obra de la Redención”. Por eso, “es considerado el primer gran mariólogo en Occidente. Piensa que la piedad, que según él, debe liberar el alma del apegamiento a los placeres terrenos y transitorios, se debe unir el profundo estudio de las ciencias sagradas, sobre todo la meditación de las Sagradas Escrituras”.

“En Ambrosio Autperto podemos ver hoy una personalidad que vivió en una época de fuerte manipulación política de la Iglesia, cuyo rostro fue desfigurado por el nacionalismo y el tribalismo. Pero él, en medio de todas estas dificultades que también conocemos nosotros, supo descubrir el verdadero rostro de la Iglesia en María, en los santos, supo así entender qué quiere decir ser católico, ser cristiano, vivir de la Palabra de Dios, entrar en esta profundidad y vivir de este modo el misterio de la Madre de Dios. Escuchemos este mensaje y pidamos al Señor para que nos ayude a vivir el misterio de la Iglesia hoy en nuestro tiempo”.

Nacido en Provenza, en el seno de una familia distinguida, en la corte de Pepino el Breve, Autperto fue preceptor del futuro Emperador Carlo Magno. Posteriormente, viajó a Italia e ingresó en el monasterio benedictino de San Vicente, en el ducado de Benevento, del que, tras ser ordenado sacerdote en el 761, fue elegido abad 16 años más tarde. Murió el 30 de enero del 784.

¿Qué es la Fecundación Artificial?

De: Vida Humana Internacional

Por “procreación artificial ” o ” fecundación artificial ” se entienden diversos procedimientos técnicos encaminados a lograr la concepción de un ser humano por una vía diversa de la unión del varón con la mujer.

Modalidades

Se trata de lograr la unión de los gametos masculinos (espermatozoide) y femenino (óvulo) mediante procedimientos técnicos. Esa unión puede darse dentro del cuerpo de la mujer (inseminación artificial o fecundación intracorpórea) o fuera (fecundación extracorpórea).

Comienzo de la existencia de la persona

La existencia de la persona humana comienza desde su concepción. Es decir, desde el instante en que el espermatozoide humano penetra el óvulo humano y lo fecunda, momento en que comienza el conjunto de fenónenos biológicos que conducen a la singamia (unión de los pronúcleos masculino y femenino), donde queda definitivamente organizado el genoma propio de cada ser humano, el que es inalterable. En la unión del óvulo con el espermatozoide queda establecida la naturaleza humana del nuevo ser y en ese mismo momento se establece también el sexo genético. (Dr. Rafael Pineda, Comentarios sobre los proyectos consensuados de fertilización asistida.)

Juan Pablo II ha dicho en su reciente encíclica “Evangelium Vitae” (n.60) : “Desde el momento que el óvulo es fecundado, se inaugura una nueva vida que no es la del padre ni la de la madre, sino la de un nuevo ser humano que se desarrolla a sí mismo…Por lo demás, está en juego algo tan importante que, desde el punto de vista de la obligación moral, bastaría la sola probabilidad de encontrarse ante una persona para justificar la más rotunda prohibición de cualquier intervención destinada a eliminar un embrión humano… el ser humano debe ser respetado y tratado como una persona desde el instante de su concepción y, por eso, a partir de ese mismo momento se le deben reconocer los derechos de la persona, principalmente el derecho inviolable de todo ser humano inocente a la vida”.

Vale recordar que para nuestra Constitución “persona es todo ser humano” (cfr. art. 75 inc. 22, Constitución Nacional y Pacto de San José de Costa Rica, art. 1inc2).

Manipulación de embriones

Las técnicas que actúan sobre la reproducción humana implican una manipulación indebida de la vida humana naciente. La persona del hijo es tratada como un mero producto o resultado de una técnica, a ella se aplican términos como “sobrante” “congelada” “transferida”, y se le somete a controles de calidad .Se toma a la persona como un objeto de producción ó experimentación, un medio para alcanzar un objetivo, un objeto de manipulación meramente instrumental y no como un sujeto personal. La fecundación artificial no es un modo digno de nacer de la persona humana, ya que se subordina “la llegada al mundo de un niño a las condiciones de eficiencia técnica mensurables según parámetros de control y de dominio” (Instr. Donum Vitae, II, 4, c).

Fecundación heteróloga

En algunos casos, los gametos utilizados no son propios del matrimonio que accede a las técnicas sino que “pertenecen” a un tercero extraño a los cónyuges. En este supuesto, se lesiona el derecho del niño a nacer de un padre y una madre conocidos de él y ligados entre sí al matrimonio.

Se quebranta su derecho a llegar a ser padre y madre exclusivamente el uno a través del otro. (cfr. Catecismo de la Iglesia Católica , n. 2376) Es moralmente injustificable además, la fecundación artificial de una mujer no casada, soltera o viuda, sea quien sea el donador. (Intr. “Donum Vitae” 11. A . 2).

Carácter abortivo de las técnicas

Admitir la fecundación extracorpórea implica autorizar no sólo que las personas concebidas por este procedimiento sean objetos de manipulación, sino que, en la mayoría de los casos, se produzcan abortos que, aunque no fueran directamente queridos, son previsibles y por tanto moralmente ilícitos.

La técnica “eficaz” si logra un embarazo exitoso

Ahora bien, planteado este objetivo la técnica está exigiendo para su “eficacia” que se conciban, por ejemplo, 3 embriones (así lo sostiene diversos proyectos de ley). En tanto nadie recurre a estas técnicas pensando tener un embarazo múltiple, es claro que se espera que dos de los embriones mueran antes del nacimiento. Estamos por tanto ante procedimientos que prevén que el 60% de las personas que traen a la vida, muera en forma “espontánea” y sólo un 33% pueda llegar nacer.

No se asimilan al aborto espontáneo

Estos abortos provocados por la FIVET son injustificables, ya que no son, como se pretende, equiparables ni el aborto que se produce naturalmente de modo indirecto, ni al aborto espontáneo. En el caso de los abortos producidos por la FIVET , éstos no son queridos como fin, pero sí como medio: el medio empleado para alcanzar la implantación de un embrión es la utilización de un número mayor de embriones, sabiendo con certeza que algunos de ellos morirán. Incluso si fuera implantado un solo embrión, estaríamos ante una técnica médica que presenta riesgos muy grandes, que son previsibles en términos estadísticos, y que posiblemente lo induce a causa, al menos en parte, sin que exista para ello una necesidad proporcionada, dado que no se da el caso de una vida ya amenazada de muerte, sino de la satisfacción del deseo de paternidad y maternidad. Este deseo no puede justificar el peligro para la vida de un tercero.

Problemas sin solución

También se debe tener en cuenta que la fecundación extracorpórea, al generar una vida fuera de su lugar natural, acarrea el problema que se agrava hasta límites insospechosos en caso que la madre que recurrió a la técnica, muera o se niegue a recibir a su hijo en su seno. Es este un problema sin solución. ¿Por qué autorizar entonces la concepción extracorpórea de un ser humano?

La crioconservación de embriones

Con el fin de aumentar las posibilidades del embarazo, quienes aplican estas técnicas aumentaron la cantidad de óvulos que son fertilizados. De esta forma, son concebidos fuera del cuerpo de la madre numerosos embriones planteándose el siguiente dilema: si todos son ”transferidos” en una misma oportunidad, se corre el riesgo de un embarazo múltiple, mientras que si se transfieren “algunos” de ésos (seleccionados por el médico), surge el interrogante de qué hacer con los “sobrantes”. Estos embriones son hoy “congelados”, para disponer así de un “lote de reserva” para proceder a nuevos intentos de transferencia si el primero fracasaba. ¿Por qué debe haber embriones “sobrantes”? ¿Se justifica que en la búsqueda de una “mayor eficacia” se fertilicen tantos óvulos, sabiendo que algunos de los embriones así concebidos deberán ser congelados?

Es un grave atentado contra la dignidad de una persona someterla a congelamiento o cualquier otro proceso que detenga su normal desarrollo. ¿Cuál será la razón que impida que el día de mañana esta posibilidad de congelar a una persona prevista en algunos proyectos de ley no se extienda a los recién nacidos o a cualquier otra persona que “la reglamentación” determine?

Derecho al hijo

El matrimonio no confiere a los cónyuges el derecho a tener un hijo, sino solamente el derecho a realizar los actos naturales que de suyo se ordenan a la procreación. “El hijo no es algo de propiedad: es más bien un don, el más grande” y el más gratuito del matrimonio, es el testimonio vivo de la donación recíproca de sus padres. (Ins. Donum Vitae, II. B. 8.)

Las técnicas no solucionan la esterilidad

La fecundación artificial no es una técnica para el tratamiento de la esterilidad. La misma existe y subsiste. La procreación asistida no puede enjuiciarse como un remedio terapéutico más, porque no cura, sino suplanta, sustituye el acto que naturalmente da origen a la vida por un acto técnico, al final del proceso, el matrimonio seguirá siendo estéril. Sería entonces hacia el desarrollo de auténticos medios de curación de la esterilidad, como la cirugía reparadora, etc.

Disociación del acto sexual del acto procreador

Estas técnicas (inseminación artificial, fecundación intra o extracorpórea), aún en el caso que se practiquen con gametos propios del matrimonio, privan a la procreación de su perfección propia, desde el punto de vista moral, en tanto no es querida como el fruto del acto conyugal, es decir, del gesto específico de la unión de los esposos. (Congregación para la doctrina de la Fe , “Instrucción sobre el respeto de la vida humana naciente y la dignidad de la procreación” “Donum Vitae”, 11 B. 4. B.) Son, por tanto, moralmente inaceptables desde el momento en que separan la procreación del contexto integralmente humano del acto conyugal. (Evangelium Vitae, n. 14, Catecismo de la Iglesia Católica , n. 2377). La persona no puede ser querida ni concebida como el producto de una intervención de técnicas médicas y biológicas: esto equivaldría a reducirla a ser objeto de una tecnología científica (Instr. “Donum Vitae”, II. B .4.c)

También se plantean reparos morales cuando, para la obtención de los gametos, se recurre a actos intrínsecamente inmorales, como por ejemplo, la masturbación.

Por la defensa de la vida y dignidad de la persona por nacer

La autoridad política tiene el deber de defender la vida desde la concepción, prohibiendo el empleo de las técnicas de procreación artificial, por atentar contra la dignidad de la persona por nacer, y poner en grave riesgo su vida.

El legislador debe tener en cuenta que, como sostiene Juan Pablo 11, no es posible construir el bien común sin reconocer y tutelar el derecho a la vida, sobre el que se fundamentan y desarrollan todos los demás derechos inalienables del ser humano. No puede haber verdadera democracia, si no se reconoce la dignidad de cada persona y no se respetan sus derechos. (Evangelium Vitae, n. 101).

“Donde los derechos del hombre son profesados, realmente reconocidos y defendidos públicamente, la paz se convierte en la atmósfera alegre y operante. (Mensaje para la Jornada Mundial de la paz, 1977.)

Nota: Este artículo fue publicado originalmente por el Movimiento FUNDAR – evangelización de la cultura del Instituto Fundar para la Cultura , Departamento de Ciencias Jurídicas y Políticas, Olleros 2665 — (1426) — Capital Federal, Argentina, Buenos Aires, 553-3437 y reproducido aquí con el permiso de dicha organización.

La respuesta de Miss California

23 abril 2009 1 Comentario

Candidata a Miss USA pierde corona por no apoyar “matrimonio” homosexual

LAS VEGAS, 22 Abr. 09 / 04:02 pm (ACI)

El domingo pasado, Miss Carolina del Norte, Kristen Dalton, fue elegida Miss USA, pero la cobertura periodística no se centró en la vencedora, sino en la representante de California, Carrie Prejean, la finalista que perdió el título por su sincera respuesta sobre los “matrimonios homosexuales“.

El certamen de Las Vegas, en el que participaron mujeres de todo el país, salió al aire el domingo por la noche a través de la cadena NBC. Prejean, de 21 años de edad, quedó entre las finalistas y luego de desfilar en traje de baño y vestido de noche llegó la tradicional ronda de las preguntas.

Miss California debía responder la pregunta del juez Perez Hilton, un blogger dedicado al mundo del espectáculo y conocido activista homosexual: “Vermont se convirtió recientemente en el cuarto estado en legalizar el matrimonio entre personas del mismo sexo. ¿Cree usted que todos los estados deberían seguir su ejemplo? ¿Por qué sí o por qué no?”

Prejean respondió: “Creo que es fantástico que los estadounidenses sean capaces de elegir lo uno o lo otro. Vivimos en una tierra en que se puede elegir el matrimonio entre personas del mismo sexo y el matrimonio heterosexual, pero sabes que…en mi país y en mi familia creo que un matrimonio debe ser entre un hombre y una mujer. Sin ofender a nadie, pero así es como me criaron y así es como creo que debe ser: entre un hombre y una mujer“.

Aunque una parte del público la abucheó, la mayoría aplaudió su respuesta. Minutos después, la corona recayó en Miss Carolina del Norte, y Prejean se conformó con el segundo lugar.

La respuesta de Prejean ha dado la vuelta al mundo y ha suscitado miles de reacciones en todo el país. Los medios de comunicación han difundido las más agresivas críticas contra la ex candidata así como elocuentes muestras de apoyo.

Uno de los ataques más feroces provino del propio Perez Hilton, quien insultó públicamente a Prejean con adjetivos irreproducibles, la acusó de ignorante y aseguró que su respuesta le costó la corona.

En declaraciones a Access Hollywood después de que el certamen, Perez Hilton señaló que “la forma en que Miss California respondió a su pregunta la hizo perder la corona, sin lugar a dudas. Que yo sepa, nunca antes había sido abucheada una concursante en Miss USA”.

Entre otros detractores de Prejean, figura ahora Keith Lewis, uno de los directores del estado de la competencia de Miss California, quien declaró a Fox News sentirse triste por la respuesta de la joven.

“Como co-director ejecutivo de Miss California USA y uno de los líderes de la familia de Miss California, me duele y entristece personalmente que Prejean considere el matrimonio como un derecho que pertenece únicamente a un hombre y una mujer“, indicó y precisó que “las creencias religiosas no tienen cabida en la política del Miss California”.

Sin embargo, Prejean dijo a Fox News que está feliz de haber mantenido su respuesta, aún después del certamen. “Me costó la corona, pero no la habría tenido de otra forma. Dije lo que siento. Manifesté una opinión verdadera para mí y es todo lo que puedo hacer“, señaló.

Sobre Perez Hilton, Prejean señaló que “es un tema muy sensible, yo sabía que él es homosexual y que el público querría que yo fuera más políticamente correcta. Pero me criaron de una forma en la que uno nunca puede comprometer sus creencias y sus opiniones por cualquier cosa”.

Siento que gané. Me siento como la ganadora. Realmente”, indicó.

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