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Archivo para 12 Mayo 2008

Fallece Irena Sendler

Irena Sendler, quien arriesgó su vida en la Varsovia ocupada de los nazis para salvar de la muerte a 2.500 niños jud�os, falleció hoy a los 98 añosFallece «una de las más heroicas salvadoras católicas del Holocausto»

Irena Sendler salvó la vida a 2.500 niños judíos

VARSOVIA, lunes, 11 mayo 2008 (ZENIT.org).- Irena Sendler, conocida como «el ángel del Gueto de Varsovia» por haber salvado del Holocausto a 2.500 niños judíos, falleció este lunes en Varsovia a la edad de 98 años.

Irena era una asistente social polaca quien organizo y dirigió un grupo de  mas de 20 personas para salvar de la muerte segura a esos pequeños en ese barrio de la capital polaca bajo la ocupación nazi. Como ella explicó después, pudo realizar esta labor gracias a la ayuda de religiosas polacas.

La Fundación Internacional Raoul Wallenberg, una organización no gubernamental educativa internacional, fundada por el argentino Baruj Tenembaum, que ha analizado y documentado numerosos casos de salvadores del Holocausto, en declaraciones a Zenit  ha calificado a Sendler como «una de las mas heroicas salvadoras católicas del Holocausto».

Esta fundación con sedes en Jerusalén, Nueva York y Buenos Aires, recuerda que esta labor le llevó a Irena a soportar la tortura en la cárcel nazi y una condena a muerte que por suerte no se ejecutó.

Irena Sendler nació en Polonia en 1910. Cuando Alemania invadió el país en 1939, Irena era enfermera en el Departamento de Bienestar Social de Varsovia el cual llevaba los comedores comunitarios de la ciudad.  

Allí trabajó incansablemente para aliviar el sufrimiento de miles de personas tanto judías como católicas. Gracias a ella, estos comedores no sólo proporcionaban comida para huérfanos, ancianos y pobres sino que además entregaban ropa, medicinas y dinero.

Para evitar las inspecciones, registraba a las personas bajo nombres católicos ficticios o las inscribía como pacientes de enfermedades muy contagiosas como el tifus o la tuberculosis.

Pero en 1942, con la designación de un área cerrada para alojar a los judíos, conocida como el «Gueto de Varsovia», las familias sólo podían esperar una muerte segura.
 
Irena se unió al Consejo para la Ayuda de Judíos organizado por la resistencia polaca, explica la Fundación Wallenberg en su biografía enviada a Zenit. Logró obtener un pase del Departamento de Control Epidémico de Varsovia para poder ingresar al gueto en forma legal. Persuadir a los padres de separarse de sus hijos era una labor horrorosa para una joven madre como Irena. «¿Puedes asegurar que vivirá?», Irena preguntaba a los angustiados padres. Pero sólo podía garantizar que morirían si se quedaban. «En mis sueños, todavía puedo oírlos llorar cuando dejaban a sus padres», decía después.

Tampoco era fácil encontrar familias que quisieran darle cobijo a niños judíos. Comenzó a sacar a los niños en una ambulancia como victimas del tifus, después tuvo que utilizar cestos de basura, cajas de herramientas, cargamentos de mercadería, bolsas de patatas, ataúdes…

El rescate de un niño requería la ayuda de al menos diez personas. Los niños eran los primeros transportados a unidades de servicio humanitario y luego a un lugar seguro.  Luego les buscaba ubicación en casas, orfanatos y conventos. «Envié a la mayoría de los niños a establecimientos religiosos», recordaba. «Sabía que podía contar con las religiosas».  

El único registro de sus verdaderas identidades de los niños lo conservaba en frascos enterrados debajo de un árbol de manzanas en el patio de un vecino, frente a las barracas alemanas. En total, los frascos contenían los nombres de 2.500 niños.

El 20 de octubre de 1943, Irena fue detenida y encarcelada por la Gestapo. Era la única que sabía los nombres y las direcciones de las familias que albergaban a los niños judíos y soportó la tortura para no traicionarles. Le rompieron los pies y las piernas. «Pero nadie pudo quebrar su voluntad. Irena pasó tres meses en la prisión de Pawiak donde fue sentenciada a muerte», explica Baruj Tenembaum.  

Mientras esperaba la ejecución, un soldado alemán se la llevó para un «interrogatorio adicional». Al salir, le gritó en polaco «¡Corra!». Al día siguiente halló su nombre en la lista de los polacos ejecutados. Irena continuó trabajando con una identidad falsa.

Al finalizar la guerra, Irena desenterró los frascos y utilizó las notas para encontrar a los 2.500 niños que colocó con familias adoptivas. Los reunió con sus parientes diseminados por todo Europa, pero la mayoría había perdido a sus familias en los campos de concentración nazis.  

Los niños sólo la conocían por su nombre clave Jolanta. Pero años más tarde, cuando su foto salió en un periódico, tras ser premiada por sus acciones humanitarias durante la guerra, fue reconocida por muchas de las personas a las que salvó.

Tras la guerra trabajó para bienestar social; ayudó a crear casas para ancianos, orfanatos y un servicio de emergencia para niños.

En 1965 recibió el título de Justa entre las Naciones por la organización Yad Vashem de Jerusalén y en 1991 fue declarada ciudadana honoraria de Israel.

El peligroso horizonte de la eugenesia

Experta italiana advierte del peligroso horizonte de la eugenesia

ROMA, 11 May. 08 / 01:38 pm (ACI).- Lucetta Scaraffia, historiadora y docente en la Universidad La Sapienza de Roma, advirtió del peligroso horizonte que se cierne sobre los seres humanos con la cada vez más divulgada eugenesia. También precisa como no es un concepto nuevo sino que tiene sus orígenes en los siglos XVIII y XIX.

En su conferencia de en el Congreso sobre la encíclica Humanae Vitae que se celebra en la Pontificia Universidad Lateranenses, Scaraffia indicó que “la eugenesia constituye hoy un verdadero peligro para nuestra sociedad, un peligro con frecuencia desconocido y encubierto. En los últimos decenios se ha convertido en una práctica y en aceptada esta ideología con raíces del ochocientos y que está estrechamente liada a las nuevas adquisiciones tecnocientíficas”.

En su ponencia titulada “Hace ochenta años dio la alarma Chesterton y hoy se vuelve a la eugenesia”, la historiadora italiana subrayó que con la eugenesia “se trata en sustancia de transformar la definición de humanidad, que hasta ahora comprendía a todos los seres humanos, dividiéndolos en individuos de serie A, que tienen el derecho de vivir; y aquellos de serie B, imperfectos y por tanto ‘anormales que no tienen derecho a vivir“.

Para Scaraffia, existe además actualmente toda una “ofensiva ideológica para negar que esto pertenece al ámbito de la eugenesia, o para sostener que existe una eugenesia mala y una buena”.

“Algunos sostienen que el aborto ‘terapéutico’ de fetos con malformaciones no es una práctica eugenésica, sino sobre todo un ‘acto de compasión’ porque busca eliminar el dolor. Otros que la eugenesia es mala solo cuando quien realiza la opción es el estado y la finalidad es la creación de una raza superior. Si en vez de eso quien hace la opción es la madre, que busca ‘evitar’ el sufrimiento para sí o al futuro niño, entonces se trataría de un acto de compasión”, expone la historiadora.

Seguidamente y recordando un escrito de 1922 de Gilbert K. Chesterton, de 1922, la historiadora italiana recuerda que “los eugenesistas sostienen que su proyecto no alcanzará nunca las más temibles consecuencias, porque están ellos para controlarlas: y esta seguridad, también presente en los horrores nazis, hace verdaderamente temer” y “recordar a quienes están a favor de la selección de embriones y el aborto terapéutico“.

“‘El género humano es un género, no un grado’, escribe Chesterton. Explicando que ningún médico tiene el derecho a suministrar la muerte como remedio a los males‘ siempre refiriéndose a los médicos que deciden qué vida es ‘indigna de ser vivida’”.

“El escritor da luces sobre la aproximación de esta ciencia experimental, la eugenesia, que se quiere presentar como fuente de certezas: ‘los eugenesistas no saben lo que quieren, excepto que quieran el alma y el cuerpo vuestro y el mío para descubrirlo’ y se convierten así en la ‘primera religión experimental en vez de doctrinal‘”, explica Scaraffia.

“Chesterton analiza la cultura que constituye la base de la eugenesia, y define dos características esenciales: ‘una anarquía silenciosa que consume nuestra sociedad‘ y que es ‘la condición de ánimo y comportamiento de quien no puede parar”, y la ‘idea que no se puede volver realidad, una idea radicada en el materialismo y la negación de libre albedrío’”, prosigue.

“Todas estas afirmaciones de Chesterton se pueden aplicar ampliamente a las condiciones contemporáneas, y este hecho prueba que la diferencia entre las dos eugenesias no es tal, y que nos encontramos frente al mismo tipo de mal que estuvo al centro de la catástrofe nazi”, advierte la historiadora.

Lucetta Scaraffia nació en Torino en 1948. Es historiadora y periodista, docente de historia en la Universidad La Sapienza de Roma. Se ocupa especialmente de la historia de la mujer y del cristianismo. Colabora con los diarios italianos Avvenire, Il Foglio, Corriere della Sera. Es Vicepresidenta nacional de la Asociación Scienza & Vita.

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Isabel La Católica merece canonización

Isabel La Católica merece canonización, afirma experto en EEUU

WASHINGTON D.C., 12 May. 08 / 02:13 am (ACI).- El Presidente y Fundador del Christendom College, Dr. Warren H. Carroll, consideró en una reciente conferencia que la Reina Isabel La Católica merece la canonización.

En su discurso pronunciado el pasado 28 de abril, titulado “Isabel de España: La Reina Católica”, Carroll indicó que “ella es la heroína nacional de España. Envió a Cristóbal Colón en su viaje histórico de descubrimiento a través del Océano Atlántico y así cambió la historia. El Papa le dio el título de ‘La Católica’. Toda su vida fue una mujer de profunda humildad y oración“.

Asimismo explicó que “sus contemporáneos uniforme y repetidamente testificaron sus extraordinarias virtudes, así como muchos historiadores seculares o católicos. Incluso quienes vehementemente están en desacuerdo con algunas de sus políticas, no pueden negar su intachable integridad moral, la armonía de su vida con su fe, y la justicia y benevolencia de su reinado”.

Carroll también habló sobre los desafíos personales que la Reina tuvo que afrontar como madre. Su único hijo murió joven y su hija menor murió en el parto. Su segunda hija se volvió loca. “La sucesión de tragedias fue la cruz de Isabel, la que cargo como verdadera cristiana“, dijo.

“Sus logros como mujer seguramente apelarán a una época, en la que se le da especial énfasis al espacio en el que el potencial de la mujer puede contribuir a la sociedad. Su cuidado y preocupación por pueblos extranjeros de distinta raza deben apelar también a una época, que ha descuidado a estos pueblos”.

Warren H. Carroll es un converso al cristianismo. Se educó en el Bates College y obtuvo el Doctorado en Historia en la Columbia University. Luego de fundar el Christendom College, sirvió como Presidente del mismo hasta 1985 y luego como Jefe del Departamento de Historia hasta su retiro en 2002. Es el autor de numerosos trabajos históricos, como su conocida Historia del Cristianismo.

El derecho a la vida del no nacido

Vaticano

Encuentro con pro-vidas italianos

El derecho a la vida del no nacido es un valor no negociable, dice el Papa

VATICANO, 12 May. 08 / 08:52 am (ACI).- Al recibir este lunes a los miembros del Movimiento para la Vida de Italia, el Papa Benedicto XVI felicitó la energía de la organización desplegada en el ámbito público y recordó que el derecho a la vida del no nacido es un valor innegociable.

El Santo Padre inició su discurso recordando que en 2008 se cumplen 30 años de la legalización del aborto en Italia; momento para “sugerir una reflexión profunda sobre los efectos humanos y sociales que ha producido la ley en la comunidad civil y cristiana durante este período”.

“Hay que reconocer -dijo el Papa- que defender la vida humana se ha convertido actualmente en algo más difícil, porque se ha creado una mentalidad de pérdida progresiva de su valor, confiado al juicio del individuo. Como consecuencia, existe un respeto menor a la misma persona humana, un valor que es el fundamento de toda convivencia civil, por encima de la fe que se profesa”.

Tras poner de relieve que permitir el recurso al aborto “no solo no ha resuelto los problemas que afligen a muchas mujeres y a no pocos núcleos familiares, sino que ha abierto una ulterior herida en nuestras sociedades” el Santo Padre pidió unir los esfuerzos para que las instituciones “pongan de nuevo en el centro de su acción la defensa de la vida humana y la atención prioritaria a la familia“.

“Hay que ayudar con todos los instrumentos legislativos a la familia para facilitar su formación y su obra educativa, en el difícil contexto social actual”, resaltó.

El Papa subrayó luego que es necesario “testimoniar de manera concreta que el respeto de la vida es la primera justicia que hay que aplicar. Para quien tiene el don de la fe, esto es un imperativo inderogable”.

“Solo Dios es Señor de la vida. Cada ser humano es conocido y amado, querido y guiado por Él… y tiene su origen por la misma idea creadora de Dios”, agregó.

Recordando que también este año se conmemora el 60 aniversario de la Declaración de los Derechos Humanos, el Papa elogió el compromiso del Movimiento “en el ámbito político como ayuda y estímulo a las instituciones, para que se otorgue el justo reconocimiento a la palabra ‘dignidad humana’”.

“Vuestra iniciativa ante la Comisión para las Peticiones del Parlamento Europeo, en la que afirmáis -añadió-, los valores fundamentales del derecho a la vida desde la concepción, de la familia fundada en el matrimonio entre un hombre y una mujer, del derecho de cada ser humano concebido a nacer y a ser educado en una familia de padres, confirma ulteriormente la solidez de vuestro compromiso y la plena comunión con el Magisterio de la Iglesia, que desde siempre proclama y defiende estos valores como ‘no negociables’”.

Benedicto XVI terminó dándoles las gracias por el servicio realizado “a la Iglesia y a la sociedad. ¡Cuántas vidas humanas habéis salvado de la muerte!“, exclamó. “Seguid por este camino y no tengáis miedo, para que la sonrisa de la vida triunfe sobre los labios de todos los niños y de sus madres”.

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Una democracia que legitima el asesinato es un fraude

Arzobispo español: Una democracia que legitima el asesinato es un fraude 

VALENCIA, 12 May. 08 / 11:28 am (ACI).- Durante la homilíaCardenal Agust�n Garc�a-Gasco, Arzobispo de Valencia celebrada este domingo con ocasión de la fiesta de la Patrona de Valencia (España), la Virgen de los Desamparados, el Cardenal Agustín García-Gasco señaló que una democracia que niega el derecho a la vida se convierte en un fraude.

“Todos los seres humanos desde el primer instante de su concepción hasta el último de su muerte natural tienen plenos derechos“, dijo el Cardenal, y agregó que “es un fraude utilizar el nombre de la libertad y de la democracia para extender la licencia para matar”.

“Una democracia sin valores -siguió el Arzobispo de Valencia- puede perder su propia alma”, porque “la religión y la moralidad son soportes indispensables para la prosperidad y la paz social”.

“La Madre de los Desamparados nos pide que seamos defensores de la civilización de la vida y nunca promotores de una cultura de muerte”, agregó.

El Cardenal García Gasco también se dirigió durante su homilía a la Patrona de Valencia “para hacerte presentes hoy las necesidades y sufrimientos de los inmigrantes, que han llegado a nuestra patria y comparten su vida con la nuestra”.

Quien ha debido abandonar su hogar de origen por cualquier necesidad “debe ser acogido como el mismo Cristo”, subrayó.

“Nuestra Patrona nos impulsa para que unidos a la sociedad civil respetemos y promovamos tanto sus derechos personales como, sobre todo, sus derechos como familias”; dijo el Cardenal; y concluyó destacando que “si Valencia tiene por Patrona a la Madre de Dios de los Desamparados aquí no caben racismos ni rechazos extraños al querer de Dios. Los que no tienen cabida en nuestra tierra son los que se dedican a explotar a las mujeres inmigrantes; o las mafias que se aprovechan de su situación”.

Finalmente, el Arzobispo valenciano pidió a las autoridades civiles “un mejor cuidado de la libertad religiosa: los católicos no queremos privilegios. Solo pedimos libertad y respeto”.

De ese respeto, explicó, “dimanan tantos deberes y derechos de los ciudadanos: como la libertad efectiva de los padres para elegir la educación que desean para sus hijos”; porque “todo intento del Estado de invadir los ámbitos soberanos de la familia sólo encontrará la legítima resistencia de las familias. Y en esa circunstancia la Iglesia debe prestar todo su apoyo a los padres”.