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Archivo para 1 Mayo 2008

De cineasta bohemio a pope con familia numerosa

Iván Ojlobystin: de cineasta bohemio a pope con familia numerosa

Converso, actor y escritor popular, pocos habrían adivinado en los años 80 que Ojlobystin dirigiría parroquias, no películas.

A sus 41 años, el padre Iván Ojlobystin es uno de los popes más famosos y peculiares de Rusia. Premiado actor y director de teatro y de películas, experto en relaciones públicas, motero, padre de familia numerosa, converso ex-bohemio, su historia enlaza modernidad y tradición, glamour y austeridad.

Iván Ojlobystin nació en 1966. Su padre era cirujano, un materialista enamorado de la revolucion bolchevique. Nacido en 1905 tuvo a su hijo Iván con 61 años. Su madre era, según Iván, “una pionera con trenza [de la rama juvenil del Partido Comunista] que creía sólo en Lenin“.

Iván siempre tuvo vocación de hacerse escuchar. Y para ello, dice, hay dos grandes vías: hacerse pastor espiritual o gurú bohemio, estrella del arte. “Mi herencia atea fue decisiva. Con la religion nada me unía. Toda mi familia era comunista practicante y convencida. Así que con el tiempo me hice director de películas”.

Siendo niño, un incidente escolar activó en él la fe, contra toda previsión.  Una compañera de clase le regaló un curioso libro de antes de 1917 a cambio de una cámara fotográfica. El libro cautivó al joven Iván: era el Salterio, el Libro de los Salmos. Cuando el padre de la niña vino a devolver la cámara y recoger el libro Iván ya se había enamorado del “espíritu antiguo” de los cantos del Rey David.

Eso le animó a leer la Biblia. Le pareció cercana, misteriosa, incognoscible. Lo sedujo. Se bautizó a los 16 años, como una locura adolescente. Con ardor de neófito intentaba convertir a sus familiares. Su madre le llamaba “el pequeño pope”. Pero nadie le tomaba en serio. Cosas de chavales, decían.

Triunfando en el cine

Ni el ambiente ni la sociedad de entonces podían alimentar esa fe. Se centró en sus estudios y en el arte. Sacó su licenciatura en la Universidad Nacional de Cinematografia. Siendo aún estudiante, fue elegido secretario de la Asociacion de Cinematografistas. Llegó la vida adulta. Empezó a recibir premios, hasta unos cuarenta: premios nacionales e internacionales al director, mejor guión y  mejor actor principal.  Escribía artículos de cultura en periódicos de alcance nacional, colaboraba en los principales canales de TV, dirigió dos obras teatrales en uno de los teatros principales de Moscú.

Iván en su época de joven actor

Iván seguía reflexionando sobre la fe cuando conoció en el bar de un club nocturno para VIPs a la que sería su esposa. Ella era actriz y guionista, Oksana Arbúzova, nacida en 1973. Entre sus 13 películas había de todo: alguna película erótica, dramas, tragicomedias…”Cuando vi a Oksana – dice Iván años después – aparecieron en mi mente siete críos, una lavadora y una predisposición a la hipertonía”. En aquella época ella era creyente “a su manera”, pero no ortodoxa. Apenas dos semanas después de conocerse ya se casaban.

Pocos años después, Iván tenía ya tres hijas y firmes convicciones religiosas. Recibía encargos de filmar películas poco compatibles con su fe reavivada. “Me comí el coco pensando cómo negarme a participar en la película Ocho dólares y medio. Se me ocurrió exigir unos honorarios desorbitados. Les pedí 500 dólares diarios. Se rascaron la cabeza ¡y aceptaron!”, comenta divertido.

“Mi creatividad era entonces una forma de divertirme y ganar dinero. Yo era muy rico para ser tan joven. Me podía permitir mucho, pero era muy tonto y no adquirí nada útil pensando en el futuro, como un piso o un terreno. Empecé a pensar en estas cosas después de ordenarme, con 33 años. Soy un niño de maduración tardía”, admite Iván.

Oksana hoy es “mátushka Ksenia”;
aquí, con los seis niños del matrimonio

Iván siempre quiso una familia numerosa. De niño sólo había tenido hermanastros mucho mayores que él y se había sentido solo.  Oksana también quería muchos hijos, algo infrecuente en una Rusia en pleno invierno poblacional. A pesar de ser una actriz exitosa, llegado el momento eligió las alegrías sencillas de la vida familiar. Hoy tienen seis hijos.

Bombazo: de bohemio a sacerdote

En el año 2000 llega el bombazo: Iván Ojlobystin, cineasta y bohemio famoso, anuncia en prensa que deja el cine para servir a Dios en la Iglesia Ortodoxa Rusa. En 2001 se ordena diácono y después sacerdote.

Su mujer aceptó ilusionada su nuevo estatus de “mátushka” (“madrecita”, esposa de pope). Dejó su nombre artístico (“Oksana” es un nombre informal, Ksenia en ucraniano) y ahora todos la conocen como “mátushka Ksenia”.

La Iglesia Ortodoxa ordena sacerdotes a hombres casados. Lo que no hace es casar a hombres ordenados: quien se ordena siendo soltero renuncia a casarse. Las esposas de los popes tienen casi siempre un papel intenso en la vida parroquial. Muchas veces son hijas o sobrinas de popes, chicas “de familia eclesiástica”. No era el caso de la familia Ojlobystin.

Por su condición de famosos, a menudo Iván y Ksenia conceden entrevistas. ¿Cómo es la vida familiar de estos ex-cineastas tan peculiares? “Después de ordenarme no ha cambiado nada en nuestras relaciones conyugales, no nos tratamos de usted ni nos hablamos en eslavo eclesiástico“, bromea el padre Iván. 
 
Iván considera que el marido debe aceptar la primacía de la mujer en la casa por causas evidentes: ella sabe donde esta la sopa, domina la situación de los niños. Mientras ella dirige la casa, el marido gana el dinero fuera. Iván explica que “de los hijos los dos nos preocupamos por igual, pero de formas diferentes”.

Vídeo sí, TV no
 
La chiquillería familiar ni se dio cuenta de que su padre se había hecho cura. En su clase hay una mezcla social que los niños ni siquiera notan: hijos de empresarios, de funcionarios, de jefes del crimen… todos juegan juntos en el parque.
 
En la casa de los Ojlobystin no se permite a los niños ver la televisión, solo el video. Iván es partidario de algún castigo físico ocasional: “es mas eficaz darles un par de veces con la correa que intentar persuadirles durante horas. Despues duermen mejor.”

 

El P. Iván con 5 de sus seis hijos posando para una revista

 

Considera que los hijos son la mejor inversión. “Nadie de mi banco vendra a cambiarme el orinal cuando sea anciano”, explica. “Para pagar esos servicios hace falta mucho dinero. Es más fácil parir y educar bien.”
 
Por supuesto, siempre habrá críticas contra un pope tan políticamente incorrecto. “Tengo un todoterreno grande, y muchos me lo reprochan. ¡Pero es que tengo una familia de 8 personas! Y tampoco vivimos en el coche”, protesta. Sus estrecheces son las de una familia numerosa.
 
Actualmente el padre Iván tiene a su cargo tres parroquias. Aunque algunos famosos vienen a hablar o a confesarse con él, ha comprobado que no está preparado para llevar la dirección espiritual de ningún feligrés de manera estable. “Intento controlar todo y a todos, incluso durante la misa. Tengo muy poca experiencia personal, muy poca cultura eclesiástica como cura. Por eso no soy director espiritual de nadie”, admite.

Confesión y relaciones públicas

Sí es un gran defensor del sacramento de la confesión. “La confesion es una forma ideal de autocontrol y autoperfección. Si una persona es capaz de confesar a tiempo sus errores anulará las posibles consecuencias de esos errores. El sacerdote es tan sólo un testigo de este milagro”, explica.

“Muchos profesionales de las relaciones públicas vienen a confesarse o simplemente a hablar conmigo. Saben que entiendo sus debilidades y pecados mejor que cualquier otro cura. Saben que no les tengo piedad ni tampoco les humillo“, dice Iván, que durante una temporada formó parte del departamento de relaciones públicas de Asuntos Presidenciales, es decir, de Vladimir Putin.

Actualmente forma parte del comité de la Iglesia Ortodoxa que lleva las relaciones con la Federación Rusa. Mantiene por lo tanto experiencia en el mundo de las relaciones públicas. Por su experiencia en este campo, no todos se escandalizan cuando “predica fuerte” sobre las miserias del oficio. 

“A los de relaciones públicas hay que enterrarlos fuera de tierra sagrada”, ha declarado, provocador, en algunas ocasiones. Luego se explica: “A veces para crearte publicidad no te paras ante el posible daño que puedes causar, sales de los limites del mundo civilizado. Así que es justo que cuando te entierren sea fuera de sus limites”.

Como hombre de cultura, se muestra escéptico con un posible “renacimiento” de la cultura ortodoxa en Rusia. Cuando le preguntan por sus películas cristianas preferidas menciona Sentido y Sensibilidad y El Señor de los Anillos. Éxitos de taquilla nacidos de libros ingleses.
 
Pero el padre Iván no ha dejado de todo el cine. En 2007, ya siendo clérigo, interpretó -con permiso de las autoridades eclesiásticas- al monje Rasputín en la pelicula El Complot, de Estanislao Libin. Actualmente se prepara para dirigir una serie televisiva de 365 documentales: La Vida de los Santos, uno para cada día.

Además, forma parte de un proyecto que intenta conseguir que el cine y la novela rusa hablen bien de los hombres de negocios, que siempre aparecen asociados al crimen y el lujo desmedido.

“Hoy en día es muy común ver a comerciantes ricos que van a la iglesia y besan la mano al cura. No sé porqué. Pero es obvio que el retrato del hombre de negocios siempre en casinos y prostíbulos se ha quedado anticuado. Cansados de divertirse, ahora ya tienen principios y familias fuertes. Muchos de ellos han visto la proeza salvadora de Jesús, la nobleza de Dios que se sacrifica para salvar a los hombres. Creo que empezamos a ver muestras de que nuestra oligarquía empieza a convertirse en aristocracia“, explica Iván esperanzado.
 
Anima a los ricos a invertir en la Iglesia. “La Iglesia es la única estructura que se preocupa por la moral de la sociedad, la que asegura estabilidad”, dice convencido.

Y una propuesta para todo hombre: ser libre.

“Para el hombre existe solo una libertad: ser libre del pecado. Estar libre del pecado, tener una familia normal, no robar ni matar, una orientación sexual tradicional: eso es libertad. Lo demás es libertinaje. Libertad es voluntad. Y la libertad debe llevarnos a su cumbre, que es la libertad del espíritu“.

Las extrañas previsiones de Solbes hasta 2011

Las extrañas previsiones de Solbes hasta 2011: ¿cómo piensa hacerlo?

¿Paro del 9,8% en diciembre? En marzo ya estamos en el 9,6; ¿Una productividad del 1,2% más en 2009 y 2010? Es un incremento que hace años que no se ve

La mayoría de analistas españoles e internacionales llevan semanas advirtiendo al Gobierno español de que debe reaccionar ante la delicada situación por la que atraviesa la economía en España y auguran un futuro bastante oscuro para los próximos tres años.

Sin embargo, las perspectivas del ministro de Economía, Pedro Solbes, para 2011 son optimistas. Tanto, que incluso se pueden tildar de irreales. Aunque se ha visto obligado a rebajar sus previsiones de crecimiento para 2008 y 2009 al 2,3%, Solbes dibuja un escenario para los próximos tres años con el que pocos expertos pueden coincidir.

Como se puede observar en la siguiente tabla, el ministro de Economía pretende, en un período de tiempo récord, reconducir el crecimiento económico y la creación de empleo; reducir substancialmente la balanza comercial y equilibrar el sector exterior; y mejorar la productividad mientras reduce las tasas de desempleo.

Pero, por ejemplo, con un desempleo del 9,6% en marzo de este año, ¿cómo se puede llegar sólo al 9,8 en diciembre? ¿Cómo alcanzar una productividad del 1,2% más en 2009 y 2010 si hace años que no sucede? ¿Cómo reducir el actual saldo de la balanza comercial? Son preguntas para las que Solbes no ofrece respuestas.

 

PERSPECTIVAS MACROECONÓMICAS

(variación real en %)

Indicadores

2007

2008

2009

2010

2011

PIB real

3,8

2,3

2,3

2,8

3,1

Exportación bienes y servicios

5,3

4,0

3,9

5,6

5,9

Importación bienes y servicios

6,6

4,1

3,7

4,7

5,0

Sector exterior (1)

- 0,7

- 0,3

- 0,2

-0,1

0,0

Empleo (2)

3,0

1,2

1,1

1,6

1,8

Tasa de paro

8,3

9,8

10,0

9,6

8,9

Productividad

0,8

1,0

1,2

1,2

1,3

  • (1) Contribución al crecimiento en puntos porcentuales
  • (2) Equivalente tiempo completo

¿Más paro o más productividad?

En el caso del desempleo, si la tasa aumentó en 1,3 puntos porcentuales en el primer trimestre, respecto al período anterior, hasta alcanzar el 9,6% en el mes de marzo, parece poco creíble que de aquí a final de año el desempleo sólo crezca 2 décimas más, hasta el 9,8%.

Otra previsión de dudoso cumplimiento es la de la productividad. Hace años que este indicador no crece en España por encima del 1% con respecto al año anterior, y no son pocos los expertos que han pedido al Gobierno que mejore los deteriorados procesos productivos para hacer más competitiva la economía española.

Pero, a pesar de que los precedentes del crecimiento económico español no invitan al optimismo, Solbes prevé un crecimiento anual de la productividad del 1,2% en 2009 y 2010, y del 1,3% en 2011.

Si lo hace en tan poco tiempo será a expensas del desempleo, pero entonces éste no puede reducirse en 2010 y 2011 como apuntan las cifras previstas por el ministro de Economía.

¿Reducir la balanza comercial?

Al mismo tiempo, Solbes prevé corregir el desequilibrio entre exportación e importación en los próximos tres años hasta reducir substancialmente la actual balanza comercial, algo que hace años no sucede.

Ahora bien, si en 2007 se importó 1,3 puntos menos de lo que se exportó, ¿cómo espera corregir esa tendencia y reducir la diferencia en 2008 a 1 décima? Es un buen deseo, pero difícil de realizar en tan corto plazo.

Y, más aún, ¿cómo espera obtener los resultados previstos a partir de 2009? Con el incremento de los precios del petróleo y de los productos básicos y alimentos; sin poder devaluar la moneda, que encarecería las importaciones y abarataría las exportaciones; y con la baja productividad y competitividad española, ¿cómo piensa hacerlo?

Por último, el saldo del sector exterior, que incluye indicadores como las entradas por turismo, remesas, etc., es prácticamente el más grande entre los países desarrollados, pero el ministro de Economía prevé mejorarlo año tras año hasta dejarlo en 0,0% en 2011.

Categorías:Economia, Mundo, Politica

«Oficio de padre», «oficio de madre»

Hace tan sólo unos días, la Universidad Internacional de Cataluña invistió a Rafael Pich-Aguilera como Doctor Honoris Causa.

Como lo conozco y sé de su humildad y sencillez, propia del que se sabe un simple instrumento en manos de Dios, me atrevo a asegurar que le gustaría pasar desapercibido. Pero, esta vez no podemos ni debemos «ocultarte» en un cajón para que solo Él te vea, Rafael.

Una persona como él, padre de familia numerosa y excelente profesional, que ha dedicado su vida a promover los valores de la familia, a ayudar a los padres a profesionalizar el «oficio de padre» y el «oficio de madre» y a difundir la Orientación Familiar a nivel mundial, tiene mucho que enseñarnos todavía.

Su lección magistral, propia de un entusiasta de la educacion, leída en la Universitat Internacional de Catalunya el pasado 16 de abril durante su investidura , no puede caer en saco roto. Muchos de nosotros necesitamos leer y releer estas palabras para «mejorar nuestra vida de familia», como él muy bien dice.

Así pues, os transcribo unos fragmentos de su intervención titulada «La orientación familiar: una iniciativa al servicio a la familia entera»

«En efecto, en el año 1968, un reducido núcleo de padres empezaron el primer curso de orientación familiar, aplicando a la formación de la familia el sistema que tantos frutos había dado en la empresa: el método del caso, lo que constituía una auténtica novedad.

(Estos) cursos nacieron para ayudar a los padres a mejorar y fortalecer su vida de familia y maduraron al impulso de las propias familias promotoras, mediante la progresiva introducción para su análisis y debate de los problemas/situaciones que se iban produciendo en sus propias familias y en las familias ordinarias de su entorno, en la familia natural.

Comenzó con un curso básico, hoy tenemos 7 cursos para matrimonios con hijos de edades comprendidas en diferentes franjas, desde 0 a 4 años hasta, secuencialmente, adolescentes, jóvenes, e incluso existe un curso para abuelos jóvenes. En este conjunto pronto se vio la necesidad de elaborar un curso de Amor Matrimonial, que hoy es clave en el panorama de la orientación familiar.

La experiencia de muchos años me permite afirmar que la profesión «oficio de padre» y la profesión «oficio de madre» lo son realmente, y que la secuencialidad y especialización de los cursos desde la infancia hasta la universidad es una herramienta de gran eficacia y ayuda para que los padres puedan formar a sus hijos según las necesidades y conveniencias de cada etapa en el desarrollo de su personalidad.

(…) Marido y mujer también pueden tener -y con frecuencia tienen- grandes diferencias en sus conocimientos, experiencias y capacidades educativas. También aportan un distinto bagaje de experiencias de su infancia y juventud. Esta diversidad, lejos de ser un obstáculo, es una riqueza que hay que explotar en beneficio de la familia, pero pide un método de aprendizaje flexible.

El aprendizaje debe servir a la formación intelectual de los padres, pero, mucho antes y con mayor razón, a su formación práctica en el desarrollo de actitudes y capacidades.

¿Cómo ayudar, entonces, a quienes acuden a los cursos a ser un padre profesional y una madre profesional con «oficio» para una vida de familia verdadera?

La aplicación del método del caso a la formación de la familia -debidamente adaptado- facilita la transmisión de experiencias, tanto las positivas como las negativas, entre los participantes, con un moderador especialista que ordena el debate.

En nuestra vida de familia el saber es importante, el saber hacer es indispensable y el querer hacer es determinante. A estas tres áreas los anglosajones las llaman «know», «know how» y «want».

«Sistema F», con «F» de familia, es la denominación que hemos acuñado para esta metodología.

Se parte siempre de un caso -una historia de familia real-, que se trabaja en 4 fases:

  1. Estudio/trabajo individual de marido y mujer, para que cada miembro del matrimonio haga su aportación personal.
  2. Diálogo matrimonial, para lograr la unidad de criterio indispensable en educación.
  3. Debate en equipos de cinco matrimonios en sus hogares, coordinados por un jefe de equipo veterano, en un clima de confianza y amistad. El jefe de equipo, de quien solo se requiere que sea experto en amistad, es la figura clave de todo el sistema.
  4. Sesión general los quince matrimonios juntos (3 equipos) moderado por un experto que, si hace bien su trabajo, logrará que las mejores aportaciones procedan de los matrimonios participantes.

(…) Y la finalidad del curso, como se puede adivinar, no es transmitir conocimientos, sino hacer trabajar a padres y madres juntos, a través de un aprendizaje activo, participativo, intercomunicativo, de modo que sean ellos los auténticos protagonistas y quienes aporten las mejores soluciones, ideas y consejos en un ambiente de absoluta autonomía y libertad, con la vista puesta en que cada cual desarrolle su propio proyecto educativo y de mejora personal y no cometan el error de importar a su familia un modelo extraño que alguien pretenda transmitirles.

Las discusiones -a veces intensas- favorecen un aprendizaje muy práctico, y los matrimonios se involucran de verdad y con profundidad en los pequeños detalles de la vida de familia. Aprenden a aprender juntos, fortalecen su capacidad de diálogo, para después poner en práctica todo aquello que han visto durante las distintas fases del curso.

(…) Como decían los clásicos: «Primum vivere, deinde filosofare». No para soportarla… con resignación… ¡NO! Sino para quererla, desearla y enamorarnos cada día un poco más de la maravillosa, de nuestra maravillosa vida de familia

Rehumanizar la universidad

Es urgente que nuestros jóvenes aprendan a discutir y rebatir.

Algunos profesores de universidad percibimos dos tendencias, una entre los alumnos, otra entre la denominada comunidad científica, realmente preocupantes. En relación a los primeros, me refiero al evidente abandono del uso de la razón para la creación de un criterio personal, a las elevadas dosis de indolencia y sedación que destila el alumnado. Mientras les invito a aplicar la máxima kantiana «¡Atrévete a pensar!», me pregunto qué habrá sido de aquella curiosidad insaciable con la que siendo párvulos estos mismos chicos agobiaban a sus educadores y padres hasta agotar todas las respuestas posibles.

¿Dónde ha quedado esa capacidad infinita de preguntar y su inagotable inquietud por el mundo circundante? El origen de tal indolencia colectiva se encuentra en parte en el relativismo académico que impregna la práctica pedagógica de los últimos años. Todas las ideas son respetables. Y cada cual tiene su propia «verdad». Si no hay verdades que transmitir, si todo es igualmente válido, entonces no hay nada que discutir y, en consecuencia, nada que preguntar.

En relación con la comunidad científica, el fenómeno es antagónico al anterior e, inevitablemente, nos trae a Galileo a la memoria. Me refiero a la intolerancia radical hacia opiniones divergentes; a la imposición irrevocable del pensamiento mayoritario. Escasean en la actualidad las controversias razonadas. Y, por el contrario, abundan los prejuicios que son asumidos como dogmas intocables e insusceptibles de discusión. Ejemplificador de esta situación resultó ser el caso de Lawrence Summers, ex rector de la Universidad de Harvard, obligado a presentar su dimisión en el cargo, después de haber expuesto, en el discurso de apertura del curso académico, su opinión científica, políticamente incorrecta y absolutamente minoritaria.

Este desprecio por los datos científicos que puedan contradecir las inamovibles opiniones mayoritarias, lanzadas con frecuencia en el discurso público y político con tanta grandilocuencia como vaciedad, paraliza cualquier posible desarrollo intelectual y social y, en consecuencia, dificulta el progreso científico. La imposición de la opinión propia sin aceptar la ajena, es una tendencia, como diría García Morente, «quietista» y, por lo tanto, «absolutista» del que atribuye a sus ideas la capacidad de servir indefinidamente; de contestar a todas las preguntas; de aplicarse a todas las cuestiones. Aquí se pierde el valor científico, pues el primer deber del científico es negarse a creer en el valor absoluto de los conocimientos recibidos. La inteligencia, base de la ciencia, es, en palabras de Ortega y Gasset, la única facultad que percibe su propia limitación, probando así hasta qué punto la inteligencia es, en efecto, inteligente.

Esta intolerancia intelectual limita la inteligencia de las personas y anula su libertad, provocando una ignorancia colectiva altamente peligrosa para la democracia . Es responsabilidad de los padres y educadores promover y fomentar el «espíritu crítico». Es urgente que nuestros jóvenes aprendan a discutir y rebatir utilizando argumentos sostenibles obtenidos a partir del uso de la razón personal. Para ello es imprescindible «humanizar» la docencia, devolver a la persona humana -ser inteligente y libre- al centro de gravedad de la educación; pues, como nos recuerda Newman, la misión específica de la universidad es la formación integral humana forjadora de gentilhombres (gentleman). Lo único que es un fin en sí mismo es el hombre (Kant). Lo absolutamente respetable son las personas, no sus opiniones que, aun pudiendo ser mayoritarias, no son dogmas intocables, sino susceptibles de confrontación y objeción por medio de argumentos e información adecuada y veraz.

Aprender a discutir, refutar y a justificar lo que se piensa es parte irrenunciable de cualquier educación que aspire al título de «humanista». Para ello los maestros deberán mostrar su disposición a participar en la loable búsqueda racional de la verdad. Pues, según señalaba el propio Summers tras cesar en su cargo en una de las mejores universidades del mundo, «La verdad no puede ser ofensiva. Quizás la hipótesis sea incorrecta. Pero, ¿cómo podríamos saberlo alguna vez si incluso resulta ofensiva su consideración? Quien se marcha furioso de una reunión cuando se menciona una hipótesis o la declara tabú y ofensiva sin proporcionar argumentos, no entiende el concepto de universidad o de libertad de investigación».

Categorías:Educación, Mundo

Causa de beatificación de religiosa carmelita

Abren causa de beatificación de religiosa carmelita guatemalteca

María Teresa de la Santísima Trinidad

GUATEMALA, 01 May. 08 / 06:35 am (ACI).- El Arzobispo de Guatemala, Cardenal Rodolfo Quezada Toruño, abrió la causa de beatificación de la religiosa carmelita descalza María Teresa de la Santísima Trinidad.

La ceremonia de apertura se realizó en la Catedral Metropolitana de esta capital. Estuvieron presentes miembros de la congregación religiosa, familiares y admiradoras de Sor María Teresa.

Su vida
Sor María Teresa de la Santísima Trinidad nació en Guatemala el15 de abril de 1784. Fue bautizada como María Teresa de Jesús Anastasia Cayetana. Tomó el hábito carmelita el 21 de noviembre de 1807 en el convento guatemalteco de Santa Teresa, hoy desaparecido.

Quienes la conocieron, afirmaron que desde pequeña mostró una gran sensibilidad espiritual. Murió con fama de santidad en 1841.

Para llevar adelante su causa, se contó con el apoyo, entre otros, de la Asociación Pro Beatificación de la Madre Aycinena y Piñol. La religiosa cuenta con admiradores dentro y fuera del país.

El “Doctor Muerte” de la CIA

Joyas de Familia01.05.08

Él sería el responsable de experimentar con drogas para intentar controlar la mente de posibles enemigos, durante las llamadas operaciones MKULTRA y MKSEARCH. Sidney Gottlieb era un experto en inventar sustancias químicas para provocar terror; situaciones con las que desorientar a un prisionero.

Este es el protagonista del primer capítulo del nuevo libro del periodista e investigador Eric Frattini, “CIA. Joyas de Familia” en el que analiza los documentos más comprometedores de la célebre Agencia de Inteligencia de EEUU.

Reproducimos a continuación un adelanto de sus páginas.

“Han dicho de mí que jugaba a ser Dios, y eso es una barbaridad. Me limitaba a utilizar los dones que el Altísimo me había concedido para intentar defender unas convicciones que sigo manteniendo: creo que Estados Unidos tiene derecho a defenderse por todos los medios posibles”. Así hablaba Sidney Gottlieb, científico jefe de la CIA, durante una conversación con el famoso escritor Gordon Thomas. Pero quién era realmente este científico a quien en la CIA denominaban como ‘Doctor Muerte’.

Nacido en 1919, dentro del seno de una familia de judíos húngaros, el doctor Gottlieb, alias ‘Joseph Scheider’, fue el controvertido asesor científico y jefe de la División de Servicios Técnicos de la CIA, conocida también como la ‘Casa de los Horrores’.

En 1940, se licencia con todos los honores en ciencias químicas en la Universidad de Wisconsin. En 1951, Scheider su apellido real, consiguió su doctorado en químicas en el Instituto Tecnológico de California. Ese mismo año, sería reclutado por la CIA, cuando aún se encontraba en el campus universitario.

A pesar de haber podido conseguir un puesto mejor remunerado en la industria química privada, a Gottlieb le llamaba una especie de patriotismo y una ética que él podría manipular en interés propio y de los Estados Unidos. Sin duda la agencia iba a ser el campo de pruebas para sus experimentos.

Allen W. Dulles, director de la CIA entre 1953 y 1961, declararía años después que “Gottlieb había nacido para la CIA y la CIA era para Gottlieb una ‘compañía’ a su medida”.

En la Agencia, el químico trabajó día y noche, en diversos experimentos mientras iba escalando en el escalafón de la División Técnica, hasta alcanzar el puesto de jefe de la División Química de la TSS. Sin duda nadie podría sospechar de aquel químico, que residía junto a su esposa Margaret Moore y sus cuatro hijos, en aquella granja de doce hectáreas.

Gottlieb se ocupaba de ordeñar sus propias vacas y cabras antes de salir cada mañana hacia su trabajo en el laboratorio secreto de la CIA. En más de una ocasión, llegó a su trabajo cargado de vasijas herméticamente cerradas con leche natural en su interior. A Gottlieb le gustaba regalar leche a sus compañeros de trabajo, aunque estos jamás se atrevieron a probarla.

Poco a poco, el ‘Doctor Muerte’ llegó a hacerse un nombre dentro de la comunidad de inteligencia, debido a que Gottlieb era el científico encargado de diseñar y crear en la década de los cincuenta y sesenta, los venenos que después serían utilizados por la CIA para asesinar a un espía enemigo o a un jefe de Estado o de Gobierno molesto.

Él sería el responsable de experimentar con drogas para intentar controlar la mente de posibles enemigos, durante las llamadas operaciones MKULTRA y MKSEARCH. Sin duda el químico fue el niño mimado de varios DCI’s. De Allen Dulles a John McCone, de William Raborn a Richard Helms, pero esa suerte le iba a abandonar cuando en 1973, sus ‘mortíferos inventos’ fueron revelados en las ‘Joyas de Familia’.

En consecuencia, se ordenó a Sidney Gottlieb que destruyese todos sus informes secretos para que no cayesen en manos de los investigadores del Congreso y Senado. Sin duda, Gottlieb y sus jefes en la CIA sabían que había muchos ‘trapos sucios’ que esconder.

Por ejemplo, el doctor financió, lideró y controló diversas pruebas de torturas, realizadas bajo estricto control médico. Para ello reunió a un grupo de médicos, químicos y expertos con ideas similares a las suyas, en un equipo ‘ultrasecreto’ y compacto.

Sidney Gottlieb pagaba a sus colaboradores con fondos especiales de la CIA y que sólo él controlaba. Para el científico, su trabajo en la CIA era vital para la seguridad nacional de los Estados Unidos, y él mismo, se veía como parte integrante de un gran engranaje que servía, única y exclusivamente a un solo cliente: el Presidente de los Estados Unidos y sus intereses en cualquier punto del planeta.

A ‘sus’ nuevos reclutas, Gottlieb les enseñaba primero la placa que estaba situada a la entrada del edificio principal de la CIA: ‘La verdad os hará libres’ y después los llevaba hasta la misma puerta de su despacho, en donde otra placa mostraba el lema: ‘El trabajo os hará libres’, el mismo que aparecía en las puertas de los grandes campos de exterminio del Tercer Reich. Para el ‘Doctor Muerte’, ambos lemas, eran uno sólo.

Sidney Gottlieb era un experto en inventar sustancias químicas para provocar terror; situaciones con las que desorientar a un prisionero, como el aislamiento continuo en lugares reducidos y a oscuras; o sencillamente en la utilización de ‘electroshock’ para reducir la resistencia de un prisionero. A él se deben todos estos sistemas de torturas. También a Gottlieb se debe la utilización como ‘conejillos de indias’ de sus propios compañeros de experimentos.

El 19 de noviembre de 1953, Frank Olson, un científico de la División de Operaciones Especiales del Cuerpo Químico del Ejército, con base en Fort Detrick, Maryland, bebió una copa de licor junto a varios de sus colegas. El licor contenía una alta dosis de LSD.

Presión política a los médicos

Malestar, ante la posible regulación de la objeción de conciencia

Antes de liberalizar aún más el aborto, es necesario anular, o limitar lo más posible, la oposición de los médicos. En este sentido van las medidas y propuestas del PSOE, del tripartito catalán y del BNG, recibidas con inquietud por los profesionales de la salud

Lo peor que le puede pasar a una sociedad es que «se pueda obligar a los médicos a practicar la profesión en contra de sus convicciones», afirma, tajante, don Rogelio Altisent, Presidente de la Comisión Central de Deontología, del Consejo General de Colegios de Médicos. No ha sido el único que ha interpretado el programa electoral del PSOE, en el que se mencionaba la «regulación de la objeción de conciencia en las prestaciones sanitarias, y especialmente en las IVE» -abortos-, como un intento de limitar la libertad de conciencia. También el doctor Arcadi de Arquer, coordinador de los ginecólogos pertenecientes a Médicos Cristianos de Cataluña, afirma que «hay una presión política sobre los ginecólogos para que practiquen abortos».
El Gobierno de la Generalidad de Cataluña acaba de anunciar una serie de medidas destinadas a que se practiquen más abortos en los hospitales públicos. Entre ellas, está que los médicos no puedan objetar si hay peligro para la madre. En la misma línea, el BNG ha vuelto a presentar en el Congreso de los Diputados la proposición de ley orgánica sobre el aborto que ya intentó promover en 2004, y en la que sustituye la objeción de conciencia por una reserva de no participación que se habrá de presentar «por escrito ante la autoridad competente y por razones debidamente justificadas», pues, en caso contrario, el médico que no practique un aborto incurriría en un delito de denegación de auxilio. El lobby abortista ya ha preparado el ambiente, acusando a los médicos objetores de practicar luego abortos en clínicas privadas. El señor Altisent, que coincide en que eso sería una falta gravísima, asegura que no ha tenido noticia de ningún caso, y que quien habla de ello debería denunciarlo ante los colegios profesionales.
Según la jurisprudencia del Tribunal Constitucional, la objeción está incluida en la libertad de conciencia, y, al ser un derecho fundamental, es de aplicación directa y no necesita ser regulada. José Antonio Díez, Secretario de la Asociación Nacional para la Defensa del Derecho a la Objeción de Conciencia (ANDOC), cree que «toda regulación equivaldría a limitarlo. Una vez que se regula, o entras dentro de los supuestos regulados, o quedas desprotegido». Es importante recordar, además, que el aborto implican no sólo a médicos, sino a enfermeros, auxiliares, etc. Se podría dar el caso de que se reconociera la objeción sólo en algunos casos, o sólo para el aborto en sí, pero no para otras intervenciones necesarias para él. Por otra parte, un registro público obligaría a los objetores a declarar sobre sus creencias, algo contrario al artículo 16.2 de la Constitución.

Riesgo de represalias

Otro problema es el riesgo potencial de discriminación. El doctor De Arquer afirma que, habitualmente, «no hay problemas ni represalias» contra los objetores, pero que, al aumentar la presión, «están por venir». En un servicio médico, la discriminación y la presión pueden tener varias formas: actitudes y comentarios, adjudicación de guardias nocturnas y los peores horarios, limitaciones a la promoción…, todas ellas difícilmente demostrables, salvo que sean muy evidentes -explica el señor Díez-, quien añade que el principal problema lo pueden tener los residentes, «que no están en condiciones de plantar cara».
Las dificultades se agudizarían -prevé Díez- si la regulación de la objeción de conciencia acompañara a otras reformas para extender el aborto. Con la ley de supuestos actual -señala-, un médico no suele tener que apelar a su conciencia para no realizar abortos: basta una objeción de legalidad y de ciencia, dado que, en España, la mayoría de los abortos se amparan en un supuesto peligro para la salud de la madre, que casi nunca se justifica debidamente. No obstante, tanto desde ANDOC como desde la Organización Médica Colegial (OMC), se recomienda que el médico que quiera objetar al aborto lo comunique a la dirección de su servicio -Díez recomienda una carta oficial por escrito, que requiera contestación-, para anticiparse a los problemas de organización que pudieran surgir. El señor Altisent aclara, además, que esta información sobre los objetores debe quedarse en el nivel más bajo posible, y que no tiene por qué pasar a la Consejería de Sanidad o al Ministerio. Recomienda también que se comunique al Colegio de Médicos. Ambos organismos han anunciado que lucharán contra cualquier intento de limitar la objeción de conciencia.

La crisis no emigra

Ante la Fiesta del 1 de mayo: El paro azota a los inmigrantes

La crisis no emigra

La Fiesta del Trabajo no llega en buen momento: según los últimos datos del Instituto Nacional de Estadística, la tasa de paro ha subido hasta el 9,63%. Entre los extranjeros afincados en España, ya hay 97.000 desempleados. Y esto, sólo entre aquellos que tienen los papeles en regla y, por tanto, están censados. Como siempre, tras los datos hay personas. Basta una breve conversación con uno de los inmigrantes que ofrecen su trabajo de obra en obra, o de bar en bar, para constatar que, «donde antes nos daban trabajo, ahora nos dicen que no hay dinero»

Poco importa que lo llamen crisis o desaceleración: la realidad es que el trabajo comienza a ser en España un bien inestable. Por más que hoy celebremos su Fiesta nacional, según los últimos datos de la Encuesta de Población Activa (EPA), elaborada por el Instituto Nacional de Estadística, la tasa de desempleo ha crecido en 246.600 personas, y ya se sitúa en el 9′63 %. Dicho en román paladino, en España ya hay más de dos millones de personas que no tienen trabajo. El azote del paro golpea sin conocer de edades, sexo o raza, pero su impacto castiga con especial dureza a los inmigrantes: la crisis inmobiliaria y del sector servicios les afecta principalmente a ellos. La Secretaria de Estado de Inmigración, doña Consuelo Rumí, ya avisó hace pocos días de que «la actual desaceleración influirá en la contratación en origen de trabajadores extranjeros (los que vienen con un contrato de trabajo), porque antes habrá que dar respuesta a los posibles parados de origen extranjero. Tendremos que hacer programas para que esas personas, o bien retornen a su país con ayuda, o bien se formen en otro tipo de empleo para que puedan seguir trabajando aquí». Así están las cosas: los tiempos de arcas llenas, regularizaciones masivas y efectos llamada han quedado atrás.

Los problemas te vuelven loco

A pesar de que el Barómetro de Inmigración, de la Comunidad de Madrid, afirma que «inmigrantes y españoles coinciden en que la regularización masiva ha atraído a más extranjeros y que la inmigración es positiva para la economía, porque los inmigrantes permiten cubrir puestos de trabajo para los que no hay mano de obra», el fantasma del paro se extiende en un preocupante efecto dominó. Después de los inmigrantes contratados en origen, los siguientes en ver la espada de damocles sobre su cabeza son los inmigrantes que ya trabajan de forma precaria, o que buscan empleo. Mario es uno de ellos. De nacionalidad rumana, a sus 22 años se encuentra en la calle después de que, en su último trabajo (ayudante en una zapatería), lo despidieran cuando pidió que le arreglaran los papeles para trabajar legalmente. «Tengo permiso de residencia, pero no de trabajo, porque para eso te tienen que hacer contrato. Desde que me echaron por pedir los papeles, hace 6 meses, trabajo siempre que me ofrecen algo, lo que sea. En una mudanza, como ayudante de albañil, descargo caminones, recojo escombros, limpio casas…, y como sólo son unos días, nadie te da de alta», asegura.

Sin trabajo, ni familia

Cuando Mario habla de crisis económica, no lo hace con cifras oficiales, sino con los datos que se palpan en la calle: «Antes costaba menos encontrar trabajo, pero ahora cuando me ofrezco en algún sitio, me dicen que hay mucha gente con papeles y en el paro, así que ellos están primero. Donde antes nos daban trabajo, ahora nos dicen que no hay dinero. A España ha venido mucha gente preparada, honesta y con estudios, y están trabajando como albañiles o, incluso, viven como indigentes en parques. Los problemas te vuelven loco».
Mientras habla con nosotros, sostiene una bolsa llena de paquetes de klinex en la mano y su rostro revela que no es comida, precisamente, lo que sobra en su nevera. Ana, su mujer, le espera en casa con su hija de pocos meses, Ana María, y dos parejas más. Cuando le planteamos la posibilidad esgrimida por Rumí del retorno voluntario, se lo piensa unos segundos y contesta: «Si aquí no hay trabajo, tendré que irme. Me da vergüenza vender klinex y pedir ayuda para comprar comida o pañales. Pero irnos los tres en autobús a Rumanía cuesta 300 euros, y para cuando pueda ahorrar tanto, espero tener ya el permiso de trabajo. No me vine a España para volver como me fui, aunque lo que quiero es que mi mujer y mi hija estén bien. En mi país, por lo menos, tengo a mis padres».
Precisamente esta falta de apoyo familiar que padece Mario es a lo que se refiere Juanjo Peris, coordinador del área de inmigración en Cáritas Andalucía, cuando dice que «los que emigran son la esperanza de su país. Vienen solos, pero su proyecto no es individual. Detrás suelen tener una familia o una comunidad entera que dependen del dinero que envíe. Eso hace que muchos estén aquí solos, así que carecen del colchón familiar que tiene cualquier español para afrontar un problema económico. No tienen hermanos ni familiares que les puedan ayudar cuando tienen problemas, y si tienen familia aquí, suelen atravesar las mismas dificultades económicas». Peris asegura que, en Andalucía, «los extranjeros empezaban en la agricultura como en una sala de espera, hasta saltar a puestos menos precarios, como la construcción o el sector servicios. Ahora, muchos que habían progresado vuelven al campo porque se han quedado sin empleo, y eso cierra las puertas a los recién llegados. Por primera vez en mucho tiempo, en plena campaña de recogida agrícola, mucha gente se ha quedado sin trabajar».
Quizá la mejor forma de entender esta situación de inestabilidad laboral sea con las palabras de Mario, el joven rumano: «En España consigo sobrevivir, igual que lo hacía en Rumanía. Yo quiero poder vivir y mantener a los míos, y sólo puedo garantizar un futuro a mi familia trabajando aquí, hasta que vuelva a mi país. Por eso busco trabajo y le pido a Dios que me ayude a encontrarlo. Él sabe lo que me hace falta y sé que me va a ayudar. Ojalá que el paro baje pronto». El deseo de Mario habla por sí solo, porque lo único que sabe quien contempla un futuro incierto es que la crisis no emigra.

Compromiso de universitarios católicos en el mundo

Jóvenes católicos reflexionan sobre compromiso de universitarios en el mundo

LIMA, 30 Abr. 08 / 02:20 pm (ACI).- Cerca de 500 jóvenes y profesionales reflexionaron sobre la acción y el compromiso del universitario en el mundo actual, en el marco del Congreso de Universitarios Católicos realizado recientemente.

El evento fue organizado por la asociación Acción Universitaria con el objetivo de “generar un espacio de diálogo entre universitarios, académicos y profesionales en torno a la situación actual del país, que fructifique en una respuesta personal con carácter de urgencia ante los desafíos de la sociedad peruana“.

Por ello, tras la realización de paneles y conferencias, se presentaron algunos proyectos para generar iniciativas de desarrollo en el país desde una cultura humana y cristiana.

Para más información sobre este tipo de eventos y de Acción Universitaria, se puede visitar el sitio web www.accionuniversitaria.org 

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Apostolado del Rosario

Eventos Católicos

Apostolado del Rosario lanza segundo CD sobre valor y misión de familia

LIMA, 30 Abr. 08 / 08:17 pm (ACI).- El Apostolado del Rosario en Familia (Perú), lanzó la segunda etapa de la campaña “Familia, Hogar de Discípulos Misioneros de Jesucristo“, a través de un CD de charlas que busca ayudar a las personas a comprender el valor y la misión de las familias como Iglesia doméstica.

La iniciativa tiene como fin “favorecer el crecimiento de las familias como escuelas de oración, contemplación y comunión, promover en las familias su ser discípulos misioneros de Jesucristo comprometidos con su comunidad”, y difundir el rezo del “Santo Rosario como medio de comunión familiar para que en el hogar se custodie el patrimonio de la fe”, indicaron los organizadores.

Las charlas que contiene el CD son: “La familia, lugar de oración y compromiso”; “La familia llamada a la misión eclesial”; “Contemplación del Rosario en familia-familia gozosa en los gozos del Señor”; “Contemplación del Rosario en familia-familia luminosa en la luz del Señor”; “Contemplación del Rosario en familia-familia dolorosa en los dolores del Señor” y “Contemplación del Rosario en familia-familia gloriosa en la gloria del Señor”.

Los CD se pueden adquirir en las sedes del Apostolado del Rosario en Familia en Lima, Piura y Tacna; o escribiendo a: info@rosarioenfamilia.org.pe ; rosario@iglesiacatolica.org.pe ; piura@rosarioenfamilia.org.pe ; tacna@rosarioenfamilia.org.pe 

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