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Archivo para 30 Enero 2008

Al Ejercito de Jesucristo

De las guerrillas Ateas al Ejercito de Amor de Jesucristo  

“Yo voy a salvar a los pobres porque Dios no existe”, esa era la bandera de la hermana Amparo Medína nacida en Ecuador, quién en su infancia al disgustarse con una religiosa es expulsada del colegio católico y su padre decide enviarla a una escuela evangélica protestante donde, por la depredación de sus compañeras y su ignorancia perdió su fe y se hizo atea.

Reiki, Feng Shui, lectura de cartas y todo lo que ofrece la New Age fueron la resbaladilla al infierno que vivió en su ateismo, el pecado le llevó a la muerte espiritual y a odiar a la Iglesia, a los sacerdotes, a la familia, a la vida, buscándo destruirla desde la izquierda revolucionaria del Che Guevara y posteriormente desde su puesto en las Naciones Unidas (O.N.U.) en programas específicos que promueven la anticoncepción y el aborto en Latinoamerica y el Mundo.

Como comenzó todo, la luz y las tinieblas

Destrozabamos sin mala intención el tejido social, ante el encantamiento de los grupos de izquierda revolucionaria

El Ateismo, Nueva Era y la Muerte Cercana

 

Ahora que he traducido mis mantras del Hindi dicen “Yo pertenezco a Satanás”

La Conversión y la denuncia del negocio de la O.N.U. promotora de la Cultura de la Muerte

Yo dije la verdad sobre la pastilla del día siguiente

Éste es un TESTIMONIO VITAL que no puedes dejar de conocer

¿La muerte en forma de zumo?

La Junta de Andalucía, a través de la Red de Alerta de Vigilancia Epidemiológica, ha alertado de un zumo tropical vendido por internet que probablemente ha intoxicado a dos personas -una ha muerto- de una familia en el municipio granadino de Ogíjares.

La Consejería de Salud andaluza ha notificado el caso a la Agencia Española de Seguridad Alimentaria (Aesan). La alcaldesa de Ogíjares, Herminia Fornieles, ha pedido tranquilidad a sus vecinos y ha informado de que la muerte se produjo en la madrugada del domingo.

Después de que las autoridades sanitarias andaluzas informasen a la Aesan, ésta ha ordenado la inmovilización del producto que se pueda encontrar a la venta. La Aesan recuerda a los ciudadanos que se abstengan de adquirir productos que no estén correctamente etiquetados en español y en los que no figure una razón social responsable del mismo, así como la descripción del producto, fecha de caducidad o consumo preferente y lote.

La Junta está a la espera de la confirmación del Instituto de Toxicología de que el fallecimiento esté relacionado con la ingesta de este producto.

El zumo lo comercializa la empresa estadounidense Tahitian Noni en botellas de cristal de un litro con la marca Jugo de Noni, ha informado en un comunicado la Consejería de Salud andaluza. En el etiquetado del producto hay la siguiente información: “Hecho en E.U.A. por Morinda, Inc. Importado por: Morinda Internacional México, S de R.L.R.F.C.: MIM990610 1N2″. Asimismo, se señalan otros datos como “Av. Paseo de la Reforma 265 P.C.Col Cuauhtemoc, Mexico, D.F.C.P. 06500. n-011824-1 010904-MX 2002 Morinda, Inc”. El noni es una fruta tropical verdosa y de superficie rugosa que se cultiva en la Polinesia francesa.

Sin fecha de caducidad

Por el momento se desconoce el número de lote ni la fecha de caducidad del producto, ya que estos datos aparecen ilegibles en la botella, añade el comunicado. “Aunque es bastante improbable que se trate de un problema generalizado, como medida de precaución se aconseja a aquellos ciudadanos que tengan en su casa algún envase similar que se abstengan de consumir dicho producto”, ha añadido Salud.

El zumo comercializado por Tahitian Noni promete sentirse “fabuloso” en ocho días, durante los que se deben ingerir 60 mililitros diarios de esta bebida “exótica y saludable” a la que se atribuye un alto nivel de antioxidantes y propiedades relacionadas con la longevidad

La compañía, fundada en julio de 1996, comenzó comercializando sólo el zumo y en su primer año logró seis millones de dólares en ventas, cantidad que ascendió a 500 millones diez años después con nuevos productos a base de esta fruta, según los datos de su web. Tahitian Noni opera en más de 70 países y modelos, actores y deportistas aparecen en la web alabando las excelencias de estos productos.

Primer lugar de humanización de la persona

 ”La familia es el primer lugar de humanización de la persona”

Unas 5.000 personas acuden a una celebración de las familias en Barcelona

Concentración de FamiliasBarcelona. “La familia es el primer lugar de humanización de la persona”. Estas palabras, pronunciadas ayer, domingo, por el cardenal arzobispo de Barcelona, Lluís Martínez Sistach, resumen el encuentro multitudinario celebrado en la capital catalana.

Unas 5.000 personas participaron en un acto convocado, entre otras organizaciones, por el Grupo de Entidades Catalanas de la Familia y Pro Vida. El acto arrancó con una celebración de la Eucaristía oficiada por el cardenal arzobispo.

El lugar elegido en esta ocasión fue el auditorio del Palacio de Congresos de Barcelona, que quedó pequeño para el número de fieles que se acercaron a participar en esta jornada de las familias.

Patrimonio de todos

En la homilía, pronunciada en catalán y castellano, Sistach pidió “unidad” a los cristianos y subrayó que la familia, una institución que considera “patrimonio de la Humanidad”, es “el primer lugar de humanización de la persona”.

“Necesitamos pescadores de hombres, apóstoles y sacerdotes”, afirmó el cardenal arzobispo de Barcelona. El acto, convocado bajo el lema Por la vida, la familia y las libertades, continuó después de la misa con varias intervenciones de fieles.

10 hijos y 22 nietos

Entre otros testimonios, tuvo especial significado el que ofreció una familia del movimiento iniciado por Kiko Argüello, conocido como el Camino Neocatecumenal. En esta ocasión, un matrimonio accedió a la tarima en la compañía de lo que ellos consideran su bien más preciado: sus diez hijos y sus 22 nietos.

Entre otras intervenciones, destacó la de Josep Miró, presidente de la asociación E-Cristians. Esta misma institución ha saltado en los últimos días a las primeras páginas de los periódicos al denunciar la actuación presuntamente ilegal de varias clínicas de Barcelona. A raíz de sus querellas, las autoridades judiciales están investigando una supuesta trama dedicada a la práctica de abortos ilegales, especialmente de mujeres en avanzado estado de gestación, informa la agencia Efe.

Infanticidios ocultos

Miró denunció que España “es el único lugar de Occidente donde impera el aborto libre” y que “hay más doctores Morín” que “tienen que ser conducidos ante la justicia”, en alusión al máximo responsable de algunas de las clínicas de Barcelona registradas por la Guardia Civil, que salió de prisión el pasado viernes.
El presidente de E-Cristians también criticó la ley que permite los matrimonios homosexuales, ya que, en su opinión, “le saca el sentido fundamental” a esta institución, “la capacidad de generar descendencia”.
La doctora Dolors Voltas, de la asociación Pro Vida, denunció los “infanticidios encubiertos” que se han practicado en algunas clínicas de Barcelona y llamó a los asistentes “a proteger la vida humana contra quienes la desprecian”.

A la celebración eucarística asistieron, entre otras personalidades, el presidente del Partido Popular de Cataluña, Daniel Sirera; la candidata de esta formación política por Barcelona en las próximas elecciones generales, Dolors Nadal, así como el líder de UDC y candidato de Convergencia i Unió a los comicios del 9 de marzo, Josep Antoni Duran Lleida. No obstante, los organizadores de esta jornada remarcaron el carácter apolítico de la convocatoria.

El genocidio censurado

miércoles, 30 de enero de 2008
Juan Manuel de Prada

ABC

Citábamos el otro día de pasada un libro que nos gustaría recomendar encarecidamente. Se titula El genocidio censurado, y lo acaba de publicar Ediciones Cristiandad; su autor, Antonio Socci, Almudi.org - Juan Manuel de Pradaes un polemista brioso, capaz de resucitar en el lector ese fondo de humanidad sepultada sobre el que se ha erigido el crimen más multitudinario y silenciado de nuestro tiempo.

Nos estamos refiriendo, claro está, al aborto, de tan triste actualidad en nuestro país, convertido -como escribió en alguna ocasión Ruiz Quintano con su característico sarcasmo- en «reserva abortista de Occidente». El mayor genocidio del siglo XX -nos recuerda Socci- no ha sido perpetrado en ninguna guerra, tampoco en los gulags ni en los campos de exterminio que florecieron al socaire de los regímenes totalitarios; el mayor genocidio del siglo XX -y de los que llevamos de siglo XXI- se ha perpetrado en las aseadas democracias occidentales, ante la mirada impávida o indiferente de sociedades que presumen de compasivas y defensoras a ultranza de los derechos humanos.

Mil millones de víctimas inocentes es la cifra que propone Socci como saldo de ese genocidio; y probablemente se haya quedado corto. Pero lo más escalofriante de este crimen innumerable no es la cantidad, sino el silencio aquiescente o cómplice con que las sociedades denominadas democráticas lo aceptan. Porque el aborto, esa barbarie industrial por la que algún día seremos juzgados, es también el último tabú del que nadie se atreve a hablar.

Resulta inquietante y perturbador que una época como la nuestra, que se jacta de exponerlo todo a la luz, que no tiene empacho en penetrar en las más recónditas intimidades, que no hace ascos a la exhibición gratuita de violencias, que con obscenidad casi pornográfica nos bombardea visualmente con los más variopintos horrores, sin embargo haya decidido encubrir este genocidio, prohibiéndonos mirar a los ojos a esos pequeños que son expeditivamente tachados del libro de la vida.

En algún pasaje de su ensayo, Socci recoge las palabras de Norberto Bobbio, el gran jurista y filósofo turinés, a quien nadie podrá acusar de complacencia con las tesis católicas, sobre el aborto: «Hay tres derechos. El primero, el del concebido, es fundamental. Los demás, el de la mujer y el de la sociedad, son derivados. Además, y para mí esto es el punto central, el derecho de la mujer y el de la sociedad, que son de ordinario adoptados para justificar el aborto, pueden ser satisfechos sin recurrir al aborto, es decir, evitando la concepción. Una vez ocurrida la concepción, el derecho del concebido solamente puede ser satisfecho dejándolo nacer. (…) Me sorprende que los laicos dejen a los creyentes el privilegio y el honor de afirmar que no se debe matar».

Y Pier Paolo Pasolini escribió: «Soy contrario a la legalización del aborto porque la considero una legalización del homicidio. Que la vida humana sea sagrada es obvio: es un principio más fuerte que cualquier principio de la democracia». Glosando a Pasolini, podríamos preguntarnos si una sociedad que no considera sagrada la vida humana puede calificarse de democrática.

¿Se puede seguir esgrimiendo seriamente que una vida gestante es un «amasijo de células», como le dijeron en el abortorio a la joven María de la Cuesta, cuyo testimonio recogía ayer ABC en un hermosísimo reportaje de Domingo Pérez? ¿Se puede decir sin rebozo que esa vida gestante vale lo mismo que un pelo o un diente o una uña? ¿Es una mera cosa de la que podemos disponer a nuestro antojo o es uno de nosotros? Esta es la pregunta que nuestra época no se atreve a responder, porque ha dejado de ser humana.

Hubo un tiempo, allá en el corazón de las tinieblas, en que los niños eran entregados a Moloch en sacrificio; pero, de repente, ocurrió algo, un cambio absolutamente revolucionario que Socci resume así: «Por primera vez en la historia se difundió el sentimiento y la certeza de que todo ser humano es sagrado e intocable, que ningún poder puede disponer de su vida o de su dignidad. Este es el fundamento ético de la libertad y de la democracia tal como la conocemos». Y el aborto es una vuelta al corazón de las tinieblas, es una negación de la conquista humana más esencial e irrenunciable. No dejen de leer este vibrante ensayo de Antonio Socci.

Carta del Papa sobre educación

miércoles, 30 de enero de 2008
Agencia Fides


“Todos valoramos mucho el bienestar de las personas que amamos, en particular de nuestros niños, adolescentes y jóvenes. Sabemos que de ellos depende el futuro de nuestra ciudad. Por lo tanto no podemos no preocuparnos por la formación de las nuevas generaciones, por su capacidad de orientarse en la vida y de poder discernir el bien y el mal, por su salud no sólo Almudi.org - Benedicto XVIfísica sino también moral”. Son las palabras del Santo Padre Benedicto XVI en una Carta, con fecha 21 de enero 2008, dirigida a los “queridos hermanos y hermanas de Roma” sobre el tema de la educación.

El Papa recuerda que “educar nunca ha sido fácil, y hoy parece ser cada vez más difícil… Por eso, se habla de una gran ‘emergencia educativa’, debido a que a menudo nuestros esfuerzos por formar personas sólidas, capaces de colaborar con los demás y de dar un sentido a la propia vida terminan en fracasos”.

“De esta grave situación se le hecha la culpa tanto a las nuevas generaciones como a los adultos de hoy. Entre los padres y los profesores, y en general entre los educadores, existe la tentación de renunciar a la educación y sobre todo el riesgo de no comprender ni siquiera cuál es su papel o cuál es la misión que le corresponde. En realidad, existe una mentalidad y una forma de cultura que llevan a dudar del valor de la persona humana, del significado mismo de la verdad y del bien, y en último término, de la bondad de la vida”.

Frente al desaliento que podría invadir a los educadores el Papa los exhorta: “¡no temáis! Todas estas dificultades no son insuperables. Son más bien, por así decirlo, la otra cara de la medalla de ese don grande y precioso que es nuestra libertad, con las responsabilidades que lo acompañan. Los valores más grandes del pasado no pueden ser simplemente heredados; debemos hacerlos propios y renovarlos a través de una decisión personal, que a menudo es costosa”.

En la carta el Santo Padre subraya que “hoy aumenta la exigencia de una educación que sea realmente tal” y señala algunas exigencias de una auténtica educación: “Ésta tiene sobre todo necesidad de aquella cercanía y de aquella confianza que nacen del amor… todo verdadero educador sabe que para educar debe donar algo de sí mismo y que sólo así podrá ayudar a sus alumnos a superar los egoísmos y hacerse capaces de vivir un auténtico amor… Sería, por tanto, pobre una educación que se limitase a dar nociones e informaciones, pero que dejase a un lado la gran cuestión acerca de la verdad, sobre todo aquella verdad que puede guiar nuestra vida. También el sufrimiento es parte de la verdad de nuestra vida. Por lo tanto buscando proteger exageradamente a los más jóvenes de cualquier dificultad o experiencia de dolor corremos el riesgo de hacerlos crecer, a pesar de nuestras buenas intenciones, como personas frágiles y poco generosas”.

El punto más delicado de la tarea educativa, según el Papa, es “encontrar un justo equilibrio entre la libertad y la disciplina”. Y explica que “sin reglas de conducta y de vida, afirmadas día a día también en las pequeñas cosas, no se forma el carácter y no se prepara a las personas para afrontar las pruebas que no faltarán en el futuro. La relación educativa es ante todo el encuentro entre dos libertades y la educación lograda es una formación al uso correcto de la libertad”. El Papa exhorta a “aceptar el riesgo de la libertad” permaneciendo atentos a no secundar a los niños y a lo jóvenes “en los errores, fingiendo no verlos, o, incluso peor, aceptándolos como si fueran las últimas fronteras del progreso humano”. Por lo tanto la educación “no puede prescindir del prestigio que hace creíble el ejercicio de la autoridad”.

En la segunda parte de la carta, el Santo Padre resalta como “en la educación es decisivo el sentido de la responsabilidad: responsabilidad del educador, pero también, en la medida en que se va creciendo en edad, la responsabilidad del hijo, del alumno, del joven que entra en el mundo del trabajo. Es responsable quién sabe responderse a sí mismo y a los demás. Quién cree además, y sobre todo, busca responder a Dios que lo ha amado primero. Sin duda la formación de las nuevas generaciones, en el bien y en el mal, es influenciada por las ideas, estilos de vida, leyes y orientaciones de la sociedad en la que vivimos. Sin embargo es importante recordar que la sociedad no es, sin embargo, una abstracción; la formamos nosotros, todos juntos… es necesario pues la contribución de cada uno de nosotros, de cada persona, familia o grupo social para que la sociedad, comenzando por nuestra ciudad de Roma, llegue a ser un ambiente más favorable a la educación”.

El Santo Padre concluye su carta exhortando a la esperanza, “alma de la educación y de toda la vida”. Lamentablemente hoy nuestra esperanza se ve amenazada por distintas partes… Precisamente de aquí nace la dificultad más grande para una verdadera obra educadora: “en las raíces de la educación hay una crisis de confianza en la vida. No puedo terminar esta carta sin una calurosa invitación a poner en Dios nuestra esperanza… La esperanza que apunta a Dios no es nunca esperanza solo para sí mismo, es siempre esperanza para los demás: no nos aísla, sino que nos hace solidarios en el bien, nos estimula a educarnos recíprocamente en la verdad y el amor”.

Maestría de bioética

Inauguran maestría de bioética en Universidad Católica de Valencia

VALENCIA, 30 Ene. 08 / 11:37 am (ACI).- La Universidad Católica de Valencia “San Vicente Mártir” (UCV) dio inicio este martes 29 de enero a la tercera edición del Máster Oficial en Bioética, que abordará, según los directivos de la Universidad, “gran parte de los problemas éticos que los avances de la Biomedicina plantea, entre ellos, la manipulación genética, la clonación, el suicidio asistido y la investigación con embriones”.

El programa fue inaugurado en el campus de Valencia-Santa Úrsula de la UCV por el médico valenciano Justo Aznar, y el director de la Escuela Valenciana de Estudios de la Salud de la conselleria de Sanidad, Joaquín Iborra.

El programa del curso, cuyo plazo de inscripción permanecerá abierto hasta el 31 de enero, puede ser realizado de forma presencial o en línea, a través de la plataforma virtual de la universidad UCVNet.

El máster será impartido por expertos en Bioética de la UCV y de otras universidades; y abordará temas como la terapia génica, el sufrimiento y la muerte, el testamento vital o los cuidados paliativos.

Además, incluirá módulos relativos al estudio de la Antropología Filosófica y Ética e Historia de la Bioética.

El programa está dirigido a los profesionales de la salud pero también a profesores de enseñanza secundaria, abogados, farmacéuticos, psicólogos, trabajadores sociales así como a “cualquier persona interesada en formar parte de los Comités de Bioética Asistencial que deben existir en toda institución sanitaria”.

Mayor información: bioetica@ucv.es 

Categorías:Educación, Medicina, Mundo

El “Schindler” de Pío XII

Periodista católico checo ayudó y salvó de morir a cientos de judíos en Italia
 

 

ROMA, 30 Ene. 08 / 12:01 pm (ACI).- Karel Weirich, periodista checo cuya madre por coincidencia se apellidaba Schindler -como la conocida película de Steven Spielberg-, compiló una serie de listas con cientos de nombres de ciudadanos checoslovacos judíos apresados por los nazis en Italia; prisión que él también sufrió, a quienes ayudó con dinero, vestido, medicinas, y eventualmente a huir de sus captores.

En el artículo titulado “El Schindler de Pío XII”, escrito por Gaetano Vallini para el diario vaticano, L’Osservatore Romano, éste afirma que “Weirich -héroe escondido y desconocido – puede ser mencionado entre los salvadores del mundo en uno de los periodos más oscuros de la historia“.

“No por nada -prosigue- el libro de Alberto Tronchin sobre este personaje se titula ‘Un ‘justo’ reencontrado‘ en el que narra cómo salvó a cientos de checos”, editado “gracias a la sobrina Helena, quien tuvo acceso a sus preciosos documentos, no solo los nombres, sino cartas, documentos de identidad, testimonios de una actividad intensa y riesgosa”.

Su historia

Weirich nació en Roma el 2 de julio de 1906 “y tuvo una infancia inquieta, debiéndose trasladar constantemente entre la capital italiana, Moravia y Viena”.

“En 1925, tras haber conseguido un diploma de técnico en computación y estenografía, comienza a trabajar como secretario de la Pontificia Obra de San Pablo Apóstol. En 1932 fue transferido con un cargo análogo a la Dirección Nacional de las Obras Pontificias Misioneras. Ese mismo año comienza a escribir artículos sobre Checoslovaquia para el diario vaticano”, relata Vallini.

Trabajando ya para L’Osservatore Romano, y tras la orden de arresto a todos los judíos lanzada por los nazis en junio de 1940, Weirich decide junto con otros católicos fundar la Obra de San Wenceslao, rey y santo patrono checo. “Al comienzo la actividad que se desarrolla, como se lee en el libro de Tronchin, era muy vasta“. “Así siguieron ayudando, al menos parcialmente, a cuantos encontraban internados en los campos de concentración, o a quienes estaban en la clandestinidad, muchos de los cuales eran escondidos en conventos y monasterios ‘abiertos’ por voluntad del Papa (Pío XII)”, cuenta Vallini.

Por esta actividad clandestina fue arrestado el 1 de abril de 1944 por la Gestapo. Fue condenado a muerte pero la intervención de la Santa Sede hizo que le conmutaran la pena por 18 meses de trabajos forzados en el campo de concentración de Kolbermoor, en donde estuvo hasta el 2 de mayo de 1945.

Gracias a la Secretaría de Estado, Weirich obtiene el apoyo necesario para seguir con la Obra de San Wenceslao.

“Particularmente intensa fue la obra de Weirich en el campo de Ferramonti-Tarsia, en la provincia de Cosenza. Aquí, con la ayuda del capellán, P. Callisto Lopinot, la (obra) San Wenceslao logra cumplir un papel notable: ’si los internados checos lograron sobrevivir hasta la liberación, ocurrida el 14 de septiembre de 1943, fue indudablemente también por mérito de la tenacidad e interdependencia de Weirich’, anota Tronchin. Pero muchos otros judíos checoslovacos, sostenidos por sus compatriotas, logran salvarse permaneciendo escondidos hasta la liberación. Weirich conservó sus cartas de agradecimiento”, escribe Vallini.

Helena, la sobrina de este hombre que sirvió a sus hermanos con tesón, recuerda que “cada vez que le preguntaba a su tío por qué no decía nada de lo que había hecho, le respondía: porque ya estaba hecho. Cuando quisieron darle una medalla, dijo: ’sí la acepto, pero deben dársela también a todos los hermanos y religiosas de clausura que escondieron a las personas”, finaliza Vallini.