Apoyaron en Colón a la Familia Cristiana

Más de dos millones de personas apoyaron hoy en Colón a la familia cristiana

El Papa saludó con cariño a las familias allí representadas y resaltó la importancia de “trabajar por el ser humano”.

Al encuentro han acudido más de 1.200 autobuses de toda España.

PABLO M. IVARS GACETA.ES /AGENCIAS

Madrid. Más de dos millones de personas se congregaron en la Plaza de Colón para celebrar la gran fiesta por la Familia Cristiana. 1.200 autobuses que abarrotaban el Paseo de las Delicias y el perímetro del parque del Retiro se desplazaron desde todas las Comunidades Autónomas del país para vivir en directo el acto. Niños, personas mayores, hombres y mujeres mostraron su alegría en la solemnidad de la festividad de la Sagrada Familia.

Su Santidad Benedicto XVI

Su Santidad Benedicto XVI se dirigió ante los millones de asistentes allí congregados través de una videoconferencia. Saludó con cariño a las familias representadas y resaltó la importancia de “trabajar por el ser humano”.

Para la ocasión, se había instalado un escenario de 42 metros de largo por 13 de ancho y 4,2 metros de altura bajo la estatua de Colón (en el centro de la plaza, frente a la calle Génova). Sobre él, un gran Crucifijo, de quince metros de altura, situado justo en el centro del estrado y una pantalla de 24 metros cuadrados.

El acto arrancó a las once de la mañana, aunque desde antes de las nueve ya se agolpaban numerosos fieles en Colón y las calles adyacentes. El metro de Madrid no prestaba servicio en la estación de la plaza, por lo que el grueso de los asistentes utilizó las estaciones de Serrano y Alonso Martínez, donde se localizaron las primeras aglomeraciones.

Apoyo a la familia crsitiana

El cardenal Agustín García-Gasco ha destacado, en declaraciones exclusivas a gaceta.es, la importancia para todos de “este encuentro como un apoyo a la familia, máxima representación de unión y amor”. Ha querido resaltar que “la familia representa el futuro de la sociedad”. Además, hizo subrayó que “la cultura del laicismo radical” conduce a “la disolución de la democracia” y sigue un camino que “no respeta la Constitución del 78″. Dicho laicismo es, en su opinión, “un fraude y un engaño” que “sólo conduce a la desesperación por el camino del aborto, el divorcio express y las ideologías que pretenden manipular la educación de los jóvenes”.

Por su parte, el cardenal arzobispo de Toledo, Antonio Cañizares, denunció que la familia, pese a ser “la institución social más valorada, está siendo sacudida en sus cimientos (…) incluso con legislaciones injustas e inicuas” y “sufre ataques de gran calado”, por lo que “hoy se puede considerar la salvaguarda del matrimonio como el primer problema social”.

Tras las intervenciones de los obispos, dio comienzo la celebración de la Palabra, que corrió a cargo del arzobispo de Madrid, Antonio María Rouco Varela, y contó con las intervenciones de los representantes de la Comunidad de San Egidio; Comunión y Liberación; Comunidades Neocatecumenales; Focolares; Renovación Carismática y Acción Católica.

Rouco Varela lamentó en su homilía “el ordenamiento jurídico ha dado marcha atrás respecto a lo que la Declaración Universal de los Derechos Humanos de las Naciones Unidas reconocía y establecía: (…) que la familia es el núcleo natural y fundamental de la sociedad y tiene derecho a ser protegida por la sociedad y el Estado”.

Obispo Rouco Varela

Según afirmó, esta realidad, “opuesta al valor del amor indisoluble y al respeto incondicional a la vida de la persona desde el momento de su concepción hasta la muerte natural” está “posibilitada y favorecida jurídicamente por las leyes vigentes” aunque “ni las personas particulares (…) ni la autoridad del Estado pueden manipular a su gusto los orígenes, la naturaleza y las propiedades esenciales” de la familia o el matrimonio

Por su parte, el testimonio personal más sorprendente corresponde al de varias familias que han venido desde Berlín exclusivamente para este encuentro. Las ocho familias han llegado hoy en avión y se marcharán a su tierra esta misma tarde. Gaceta.es habló con Luciano, de 35 años y siete hijos, quien lamentó que “la Iglesia en Alemania está desapareciendo como hace años”. Tanto es así que “muchas de ellas se venden y se reconvierten en restaurantes”.

El encuentro lo ha animado el grupo andaluz “Siempre así”, que con varias canciones consiguieron que hasta los voluntarios de la organización bailarán al son de sus sevillanas.

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