Archivo

Archivo para 15 Diciembre 2007

De la abstinencia al amor auténtico

15 Diciembre 2007 Moral y Luces Deja un comentario

sábado, 15 de diciembre de 2007
Meldy Pelejo


Aceprensa

La capital filipina ha sido la sede del II Segundo Congreso Internacional sobre Educación en el Amor, Sexo y Vida (19-22 de noviembre), que reunió a un millar de personas que trabajan en la formación del carácter, provenientes de doce países y de diferentes sectores y religiones. El encuentro fue organizado por la Fundación EDUCHILD, Developmental Advocacy for Women Volunteerism, e Intermedia Consulting, entidad con sede en Roma. Durante la reunión fueron presentadas una selección de iniciativas que han ayudado a los jóvenes a reducir y evitar comportamientos sexuales de riesgo.

ParejaLa efectividad de estos programas ha probado que los jóvenes están dispuestos a escuchar y cambiar si padres, profesores y educadores trabajan de la mano. Entre estos programas se incluyen Protege tu Corazón (México), Educarse (Chile), Sex Respect (EE.UU.), Choicez Media (Australia), Women’s Foundation for World Peace (Taiwan), True Love Waits (EE.UU. y Filipinas), y I Am Strong (Filipinas).

En el congreso, bajo el eslogan “I Keep Love Real” (“Mantengo auténtico mi amor“), se ha lanzado una campaña dirigida a proteger a los jóvenes asiáticos de los elevados índices de embarazos de adolescentes, sexo antes del matrimonio y otros problemas asociados a comportamientos sexuales de alto riesgo.

Manuel Escueta, presidente de la Fundación EDUCHILD, explicó los métodos de esta iniciativa, que durará en principio cinco años. Durante los tres años siguientes al congreso se iniciarán o continuarán planes como los presentados. Los participantes podrán copiar cualquiera de los programas que consideren de mejor aplicación en sus países. En Taiwán y Hong Kong, por ejemplo, se pondrán en marcha sendas iniciativas inspiradas en I Am Strong. Además, se llevarán a cabo estudios e investigaciones que sirvan para conocer mejor a la juventud actual, y se evaluará continuamente cada programa para introducir mejoras.

Algo más que abstinencia sexual

Antonio Torralba es decano de la facultad de Ciencias y Letras de la Universidad de Asia-Pacífico en Manila. Como uno de los encargados del programa I Am Strong, explicó el énfasis en educación del carácter: “La educación en la castidad no se construye en el vacío. Tiene como premisa el esfuerzo personal para adquirir muchas otras cualidades: fortaleza, templanza, perseverancia, incluso un sentido de justicia social, y prudencia”. En cuanto a los programas basados en la abstinencia sexual que se centran solo en ayudar a los jóvenes a “evitar riesgos”, dijo que “una posible razón por la que la educación en la abstinencia falla, cuando falla, es que está centrada en el sexo y basada en negaciones antes que en afirmaciones”.

No por casualidad, el eslogan “I Keep Love Real” defiende la educación de los afectos y la voluntad como elementos esenciales de la educación del carácter. A lo largo del congreso, varios ponentes subrayaron el papel crucial de padres y madres para formar el carácter de sus hijos, para educarlos en la castidad y especialmente en el amor y la fidelidad de por vida.

Patrick Fagan, del Family Research Council (Washington), presentó unas estadísticas que mostraban que castidad y matrimonios estables están directamente relacionados. Un análisis de una encuesta nacional entre mujeres norteamericanas concluyó que de aquellas que solo habían tenido una pareja sexual en su vida, el 80% formaban parte de una relación estable. El porcentaje se reduce en el caso de aumentar el número de parejas sexuales, habitualmente previas al matrimonio.

La influencia de los padres

El papel de la religión en la familia para educar a los jóvenes no puede pasarse por alto. En la medida en que una madre practica más su religión -católica, protestante, musulmana o judía-, mejor es la relación con el marido y los hijos prosperan más. Cuando ambos padres practican, mejor es la relación y la mejora de los hijos, observó Fagan.

La relación con los padres también influye en la castidad adolescente. Otra encuesta entre adolescentes de EE.UU. señala que chicas y chicos que proceden de familias casadas intactas tienen menor número de parejas sexuales que sus compañeros que proceden de familias rotas.

Por ello, Thomas Lickona, profesor de Educación en la State University de Nueva York, afirmó que “los jóvenes necesitan sistemas adecuados de apoyo si se comprometen consigo mismos para ser castos. En un mundo hostil a una vida casta, familias, amigos, escuelas y comunidades deberían ofrecer a los jóvenes el ambiente para vivir la castidad”.

Se recordó que es vital hacer ver a los jóvenes el cuadro completo de motivos por los que deben rechazar el sexo antes del matrimonio. Colleen Mast, fundadora de Sex Respect, dijo que ese marco es el amor. Educar a los jóvenes en el amor es más que decir no al sexo fuera del matrimonio. Más bien, requiere una profunda comprensión de la persona humana, del conocimiento del sexo opuesto, y del valor del compromiso y el matrimonio. Se puede ayudar a los jóvenes a madurar en el amor enseñándoles a pensar críticamente frente a la simple respuesta a los impulsos. Los jóvenes quieren respuestas sobre el amor, la vida y el sexo, como reveló una encuesta entre jóvenes filipinos presentada en el congreso. Además, quieren que sus padres les orienten.

La juventud filipina

La encuesta se hizo con 4.000 bachilleres y universitarios de 13 a 24 años -con una media de edad de 17- de centros educativos públicos y privados. El 80% de los jóvenes filipinos encuestados consideran el sexo como un regalo especial para la persona con quien compartirán sus vidas. En otras palabras, quieren reservar el sexo para el matrimonio. De hecho, tres cuartas partes de los encuestados no habían tenido relaciones sexuales. Y una gran mayoría -80%- quieren saber cuándo están preparados para empezar a salir con jóvenes del otro sexo y cómo tener una cita sin contacto sexual, cómo pueden conocer mejor a su chico o chica, cómo manejar sus sentimientos, y cómo distinguir entre deseo, atracción sexual y amor.

Los resultados del estudio confirman la necesidad de desarrollar programas para la población joven basados en educación del carácter y no solo en información biológica. “Con demasiada frecuencia las políticas referidas a sexualidad adolescente están basadas en la agenda sobre planificación familiar de entidades internacionales”, afirmó el Dr. Torralba, codirector del estudio. Pero la agenda de “sexo seguro” no responde a la educación para el amor que reclama la juventud filipina.

Un regalo para los hijos

15 Diciembre 2007 Moral y Luces Deja un comentario

Padres que dicen No, un regalo para los hijos

sábado, 15 de diciembre de 2007
Alfa y Omega


Con la llegada de la Navidad, los catálogos de juguetes y las docenas de anuncios de televisión sobre los más modernos artilugios para entretener a niños y jóvenes, inundan todas las casas. Es un buen momento para que los padres recapaciten sobre la importancia de saber decir un No a tiempo y no sólo en Navidad. Al contrario de lo que se suele pensar, decir No no es malo, ni frustra de por vida a los menores, ni mina su autoestima para siempre. La realidad demuestra que decir No capacita a los niños para hacerse adultos y para admitir los contratiempos

Niña con rey magoDe un tiempo a esta parte, se ha impuesto una corriente en psicología infantil que se basa, principalmente, en evitar decir No a los niños, bajo el pretexto de que hacerlo los frustra, genera desesperación y puede mermar su autoestima. Es cierto que tanto el exceso de autoridad como la sobreprotección pueden tener consecuencias muy negativas sobre la psique de los menores. Pero hay cada vez más expertos que recuerdan la importancia de saber decir No. Y si el No es importante durante todo el año, lo es más aún en Navidad, cuando el consumismo hace mella también en los más pequeños y las vacaciones invitan a un exceso de permisividad.

Lo cierto es que, detrás de esa psicología del no frustrar, se esconde otra realidad, la de muchos padres que prefieren no enfrentarse a la reacción negativa de los hijos cuando reciben un No por respuesta. Así lo explica doña Azahara López, de la Fundación Abbant. «Como pasan muy poco tiempo con los niños, prefieren no tener que encontrarse con una rabieta», dice esta experta en psicología infantil. Además, muchos padres creen erróneamente que, por decir No a sus hijos, éstos se sentirán menos queridos. La realidad es que decir es más fácil, porque un No exige un razonamiento posterior, mientras que el es mucho más sencillo, no necesita motivaciones ulteriores y, además, garantiza que el niño dejará de pedir, al menos, por un tiempo.

Los perjuicios de decir

Aunque, a corto plazo, un simplifica mucho las cosas, las consecuencias a largo plazo no son tan buenas. Por ejemplo, los niños a los que nunca se les niega nada son incapaces de afrontar la frustración. Y, como explica a Alfa y Omega la profesora de la Universidad Camilo José Cela doña María Hernández-Sampelayo, autora del libro La educación del carácter (Ed. Umelia), «el papel de los padres es preparar a los hijos para la vida madura, para el futuro. Y se van a encontrar muchas veces que les van a decir que No, en el colegio, en la universidad, en los puestos de trabajo… Enseñar a los hijos a admitir la frustración es un papel fundamental de los padres y de los profesores». Para esta profesora de Magisterio, la razón por la que los padres dicen es que tienen, a menudo, «un problema de culpabilidad, porque muchas veces intentan compensar el poco tiempo que pasan con ellos comprando cosas». Y hay otro motivo: «La educación es muy cansada. Decir No implica un esfuerzo mayor, es más fácil no decirlo». Otra consecuencia de los Síes a diestro y siniestro es que los niños no aprenden a esperar. A veces, un No no es definitivo, sino por un tiempo, y es importante comprender que las cosas no se pueden tener siempre cuando se desean, sino que, en ocasiones, llegan más tarde.

Si el problema de la frustración inaceptada es una de las consecuencias de la psicología infantil excesivamente permisiva, hay otro de extremada gravedad que no se percibe hasta que no llega el momento de la adolescencia. Si un niño no recibe un No, no puede comprender el valor que tiene, de modo que él tampoco sabrá decir No a las situaciones a las que se enfrente en la vida, como explica la estadounidense Betsy Hard, en Sin miedo a educar (Ed. Ciudadela). «La clave -dice doña María Hernández-Sampelayo- está en educar en libertad. Hay que poner a los niños en situaciones en las que tengan que tomar decisiones y hacerles indicaciones. De esa manera, ellos acaban sabiendo lo que está bien y lo que está mal».

Otro de los perjuicios de decir es que, como el no hay que justificarlo, se priva al niño de conocer lo que los padres piensan de ciertas cuestiones, es decir, se le priva de educación. Un No va acompañado de una explicación ulterior, y eso implica que, poco a poco, con cada circunstancia, los niños van conociendo los criterios de los padres sobre diferentes cuestiones que serán, muchas veces, fundamentales para su vida.

Pero es que además, contra lo que se pueda pensar, decir permanentemente Sí provoca en los niños sentimientos encontrados y no positivos. Para empezar, curiosamente, provoca sentimientos de ira. Y, además, descoloca a los niños. Como dice doña María Hernández-Sampelayo, da a los niños una sensación de abandono: «Me contaba una profesora de la Universidad de Harvard que, tras entrevistar a los alumnos más brillantes sobre determinadas materias, había descubierto que más del 80% echaba de menos unos padres que les exigieran más». Los hijos que no tienen límite en sus actuaciones no se sienten más libres, sino, a veces, incluso, menos queridos. En este sentido, recuerda la profesora Hernández-Sampelayo que «amigos, los niños, tienen muchos, pero padres sólo tienen dos».

Un No lógico

A veces los padres no dicen No para no frustrar a los hijos, pero muchas veces no se dan cuenta de que los hijos no se van a frustrar tanto ante un No y que, en realidad, se les pasará la rabieta mucho más rápido de lo que los padres creen. «Nos hemos consagrado al culto del niño satisfecho», dice Betsy Hart, pero la realidad es que no medimos la verdadera satisfacción de los niños. Para esta autora, la sociedad actual, «en lugar de ver el No como una palabra que protege el cuerpo y el alma, lo vemos como algo que asfixia», cuando la realidad es que el No evitará muchas frustraciones futuras y ayudará a tomar decisiones coherentes. Un niño que quiere un juguete y que recibe un No por respuesta tendrá una pataleta breve y después se olvidará para siempre del juguete.

Ahora bien, es importante saber comprender lo que para los hijos va a ser una minucia y lo que tendrá peso en sus vidas. Aunque es bueno que los padres intenten quitar siempre importancia a la frustración, tienen que constatar que aquello a lo que se van a negar no es algo importantísimo para los niños.

El No en Navidad

Es más fácil de lo que parece decir No a los niños cuando, al llegar la Navidad, las peticiones de juguetes se incrementan y los niños no paran de pedir. Resulta que, a pesar de que los adultos estamos inmersos en la rueda del consumismo, los niños no son tan conscientes. Además, se les pueden modelar las peticiones con cierta facilidad -ellos quieren algunos juguetes, pero son intercambiables por otros y no entienden bien el valor de los juguetes-. La descristianización de la Navidad ha dificultado mucho las posibilidades de los padres para explicar a sus hijos el verdadero sentido de la Navidad y el sentido real de los juguetes que reciben. Aun así, es importante luchar contra corriente. Y si los niños preguntan a sus padres por qué en su casa las cosas son distintas que en casa de un amigo, basta decirles que cada casa es diferente. Lo entenderán, asegura doña Ana Aznar.

 

María Solano

* * * * * * * * *

Normas para decir No

La psicóloga infantil doña María Luisa Ferrerós incluye, en su libro Pórtate bien (Ed. Planeta), algunas normas básicas para decir No con acierto:

  • Consistencia: El padre y la madre siempre tienen que estar de acuerdo y jamás pueden contradecirse.

  • Claridad: Las reglas tienen que ser simples y estar muy bien explicadas; el niño no puede dudar sobre lo que se le pide.

  • Flexibilidad: Si el razonamiento de los niños para convertir un No en es de verdad satisfactorio, puede negociarse.

  • Privacidad: A los niños, como a los adultos, sólo se les debe regañar en privado, porque, si no, se pueden sentir humillados.

  • Comprensión: Los Noes tienen que estar, casi siempre, razonados.

  • Independencia: El número de Noes se tiene que ir reduciendo a lo largo del tiempo, porque el niño ya será capaz de saber lo que no puede hacer.

  • Autoridad: No se puede vacilar a la hora de imponer disciplina.

Una buena carta a los Reyes Magos

Doña Ana Aznar, Directora de la revista Hacer Familia, explica algunas pautas a seguir para que los niños pidan a los Reyes Magos los regalos que necesitan:

  • Hay que ver con los niños los catálogos de juguetes y los anuncios de televisión. De esa manera, los padres están enterados de lo que hay en el mercado.

  • Hay que abrirles los ojos sobre la realidad de los juguetes: es decir, recordarles que no vienen con todo lo que aparece en el anuncio, o que no son tan grandes como parecen en televisión. De esa manera, se prevendrán numerosas frustraciones cuando los regalos lleguen a sus manos.

  • Hay que limitar el número de juguetes que se pueden pedir, por ejemplo, a diez, para que los niños se vean obligados a hacer una selección de sus preferencias.

  • De los juguetes que se piden, algunos tienen que ser para niños que no tengan nada, o niños que no tengan padres.

  • Aunque los niños limiten lo que piden, los Reyes Magos son siempre extremadamente generosos y siempre traen algún juguete que se ha quedado fuera de la carta.

  • Se puede negociar con los niños que, en lugar de pedir sólo juguetes, puedan pedir cosas que hacer, por ejemplo, un día con sus padres en el zoo, en el parque de atracciones o de excursión en la montaña.

  • Antes de empezar a hacer la carta a los Reyes Magos, los niños tienen que hacer un recuento de los juguetes que ya tienen, de aquellos con los que de verdad juegan y de aquellos que no utilizan.

  • Hay que hacer limpieza de juguetes y aprender a ser generosos con los demás, además de ser desprendidos con los juguetes de otros años. Así, además, se hace hueco para los juguetes que vendrán.

Adolescencia, la peor etapa

Si decir No es difícil, la adolescencia es el momento más complicado. En la adolescencia, es frecuente que los niños cuestionen a sus padres más que nunca, de modo que, como explica doña Azahara López, es especialmente importante que los padres tengan muy claro por qué están diciendo No a algo, porque tendrán que argumentarlo para que los hijos no puedan utilizar en contra de los padres su falta de consistencia.

Las escuelas de padres son una ayuda en este terreno, como explica doña Azahara, que da clases en ellas a través de la Fundación Abbant. Allí se plantean situaciones reales y se proponen soluciones posibles.

Pero, sobre todo, se abre los ojos a los padres respecto a lo que sus hijos van a encontrar en la sociedad, para que sean conscientes y para que mediten, de antemano, en qué cosas tendrán que transigir y en cuáles no.

Pero no hay que tenerle miedo a esta etapa. Recuerda la profesora María Hernández-Sampelayo que «a la adolescencia no se llega de repente. Si a los niños se les ha dicho No desde pequeños, al llegar a la adolescencia sólo será necesario aguantar el tirón y no será una hecatombe». La educación hay que empezarla desde que el niño nace. Sólo así se llegará con soltura a la época más complicada.

Categorías:Educación, Familia, Mundo

‘La nulidad del matrimonio canónico’

15 Diciembre 2007 Moral y Luces Deja un comentario

‘La nulidad del matrimonio canónico’, por Roberto Serres López de Guereñu

Hay matrimonios que nunca lo fueron: eran nulos. Este libro analiza las causas: consentimiento simulado, exclusión de la unidad o fidelidad, incapacidad, etc…

Las sentencias son un lugar imprescindible para el estudio del derecho, también del canónico. En ellas se ve la aplicación de la ley según la prudencia del juez, dando lugar a la jurisprudencia que ilumina dictámenes posteriores y que sirve también como material para estudiar la evolución en la interpretación y aplicación de las normas.

Además, uno de los temas que más llama la atención en general es el de las nulidades matrimoniales. Subsiste al respecto mucho tópico y desinformación y, al mismo tiempo, se interpretan como similares casos que son muy distintos. Los matices acostumbran a pasar desapercibidos.

En este libro el autor ha recopilado algunas sentencias del Tribunal Eclesiástico Metropolitano de Madrid, en las que ha sido Ponente. Con ellas el autor ilustra “los principales capítulos por defecto de consentimiento desde el punto de vista sustantivo y de su aplicación a los casos concretos, la cual ayuda a comprender mejor el contenido de la norma“.

El libro analiza los principales casos de nulidad: Grave defecto de discreción de juicio; Incapacidad para asumir las obligaciones esenciales del matrimonio; El error de hecho: en la persona, en la cualidad de la persona directa y principalmente pretendida, en una cualidad objeto de engaño; La simulación del consentimiento; La simulación total; La exclusión de la indisolubilidad; La exclusión del bien de la prole; La exclusión de la unidad y de la fidelidad; El miedo invalidante.

Cada grupo de sentencias, agrupadas en los parágrafos indicados, va precedido de un breve estudio doctrinal sobre cada capítulo de nulidad, que permite acercarse de manera sistemática al conjunto de las cuestiones que se plantean a propósito del mismo y ayudan a situar mejor los aspectos concretos que son objeto de estudio en las distintas sentencias.

A nadie se le escapa la oportunidad de esta publicación y la utilidad que tendrá para los estudiosos del derecho canónico y quienes desempeñen funciones en los tribunales eclesiásticos. Para el lector no especialista resultan ilustrativas e introducen en el conocimiento de un campo complejo y muy actual.

LA NULIDAD DEL MATRIMONIO CANÓNICO
Roberto Serres López de Guereñu
Facultad de Teología “San Dámaso”
Madrid 2006
508 páginas

Categorías:Documentacion, Mundo, Religión

El alma y los abortos

15 Diciembre 2007 Moral y Luces Deja un comentario

“Angelitos” para el Cielo: el alma y los abortos

¿Por qué tiene el ser humano una dignidad que no tiene el animal?

Las noticias servidas sobre la intervención policial en las clínicas abortistas de Barcelona, han conmovido a una parte considerable de la opinión pública.   Ciertamente, lo de la trituradora conectada a los desagües, la falsificación de las ecografías para encubrir los abortos de siete y ocho meses de gestación, etc., era ya demasiado sangrante como para pasarlo por alto. Sin embargo, en esta sociedad del impacto mediático, existe el riesgo de que el debate sobre el aborto se circunscriba al tamaño del feto o a las mafias clandestinas de esta “industria”. Parece como si la bondad o maldad del aborto, fuese a depender del acatamiento de unos determinados límites.
A la hora de responder a la pregunta sobre qué es el hombre, forzosamente tenemos que tomar una opción en nuestra respuesta: o bien, lo consideramos un ser meramente material, un simple animal -eso sí, más evolucionado que los demás-, o por el contrario, descubrimos en él un principio espiritual que lo hace esencialmente distinto de cualquier especie animal.

No cabe duda de que los defensores del aborto se encontrarán en el primer grupo. Lógicamente, afirmarán que “eso” no es más que un trozo de carne, que no una persona. Llevando el problema del aborto hasta sus últimas consecuencias, se nos plantea la cuestión de la espiritualidad o materialidad del hombre. ¿Existe el alma humana?
En el hombre hay acciones que no se explican meramente por las leyes biológicas. La razón de ser de estas acciones ha de estar en la existencia de un principio espiritual en el hombre. El motivo es bastante lógico: la materia no puede producir por sí misma operaciones espirituales. Nos limitaremos a indicar tres realidades de la vida del hombre que evidencian, de alguna manera, la existencia del alma:

* El arte: Imaginemos que entramos en una cueva y dudamos de si en ella habitó el hombre prehistórico. Sin embargo, al comprobar las pinturas de bisontes u otros animales que hay en las paredes, se nos disipan definitivamente las dudas: podemos afirmar con certeza que en esta cueva ha habitado el hombre. ¿Por qué? Porque el arte es un fenómeno espiritual, que un animal no puede ni realizar ni disfrutar. El animal no hace nada más allá de lo que sea útil para su vida. Jamás llegará al disfrute desinteresado de la belleza de un cuadro, a la contemplación de algo que no se traduzca en una utilidad inmediata.

* La libertad humana: Se trata de la capacidad de autodeterminarse que tiene el hombre, por encima de las leyes genéticas que condicionan totalmente la actuación de un animal. Los genes nos pueden condicionar, pero no pueden determinarnos totalmente. Mientras que los animales son copias de sus padres, nosotros no lo somos. El hombre es algo inédito e irrepetible, capaz de optar y elegir, creando así su propia historia. El animal, por el contrario, determinado genéticamente, no se distancia de las cosas materiales ni puede elegirlas. Su existencia no es “historia”, sino vida vegetativa.

* La religión: Que los animales carecen de sentido religioso, es un hecho incuestionable. Y esto es así porque el fenómeno de la religión es algo radicalmente espiritual. Supone en el hombre una tendencia al infinito que sólo surge tras la constatación de que las cosas de este mundo no le satisfacen plenamente. Esta tendencia es un hecho espiritual que nunca se encontrará en los animales, dado que ellos quedan saturados por la satisfacción de sus instintos. El hombre es el único animal religioso. Precisamente porque tiene un alma espiritual. El hecho de que existan ateos no pone en cuestión lo afirmado anteriormente. En efecto, siguiendo el hilo de lo expuesto, para demostrar la existencia del alma, basta comprobar la capacidad que tiene el hombre de ser religioso, pero no hace falta que lo sea de hecho. De la misma forma que hay hombres que ni pintan, ni disfrutan de la contemplación de un cuadro, pero sin embargo, tienen esa capacidad y podrían llegar a hacerlo si se les educase en ello.

Podríamos continuar citando ejemplos pero, en definitiva, la negación de la existencia del alma conlleva la dificultad de fundamentar la dignidad de la persona humana. ¿Por qué tiene el ser humano una dignidad que no tiene el animal? ¿Por qué no nos parece mal que en una granja se haga sufrir a un buey tirando de un carro y, sin embargo, sí nos parece mal que se utilice o se explote a una persona?

Fruto de la confusión que se crea al negar la espiritualidad del hombre, son toda una serie de actitudes absolutamente contradictorias: se trata al hombre como a un animal (como ocurre con el fenómeno abortista), mientras que a los animales se les trata como a seres humanos (peluquerías caninas, hoteles para mascotas, cementerios y crematorios para animales, etc.). Una inversión de valores, que tiene su raíz en la negación del alma inmortal humana.

¿No nos parece significativo que la intervención policial de Barcelona haya tenido lugar tras una denuncia de una asociación católica, de nombre E-Cristians? En octubre de 2006 la televisión pública danesa (DR) hacía un reportaje de investigación, con cámara oculta, mostrando a los ojos del mundo esta carnicería. No era la primera vez.   Anteriormente, en 2004, el periódico británico Daily Telegraph ya había sacado a la luz el escándalo. Pero, sin embargo, nadie se movió en ninguno de los dos casos: ni la fiscalía, ni la clase médica, ni los responsables políticos de la sanidad… ¡nadie!   Ha tenido que ser una asociación religiosa (E-Cristians) la que “ha puesto el cascabel al gato”. ¿Será quizás que los hechos terminan demostrando que sólo quienes confiesan la “espiritualidad” del ser humano, tienen razones suficientes para defender su dignidad? ¿O será, tal vez, que la valentía brota de la fe?: “Y no temáis a los que matan el cuerpo, pero no pueden matar el alma” (Mt 10, 28).

En estos días me ha venido a la memoria una anécdota que tenía casi olvidada: siendo seminarista, entré en la habitación de un compañero. Encima de su despacho tenía un retrato familiar. Me llamó la atención que, además de los padres rodeados de sus cinco hijos, en los laterales de la foto hubiese impresos dos angelitos:   ¿Qué significan esos dos angelitos en vuestro retrato familiar?, le pregunté. Su respuesta me resultó impactante: “Es que nuestra madre tuvo dos abortos naturales, y siempre nos han inculcado que nosotros no somos cinco hermanos, sino siete.”

Narnia machaca a ‘La Brújula dorada’

15 Diciembre 2007 Moral y Luces Deja un comentario

Narnia machaca a ‘La Brújula dorada’ en las taquillas de EEUU, Reino Unido y España

El estreno de Narnia en España tuvo 870.000 espectadores más que La Brújula: ¿es ese el público “cristiano militante”? ¿Qué pasará con ‘El Príncipe Caspian’?

Durante meses antes del estreno de La Brújula Dorada, ha circulado de manera bastante anárquica la información de que se trata de una película basada en libros anticristianos, que insultan a la Iglesia y al cristianismo y que no era adecuado para las familias cristianas apoyar la película.

Incluso aunque es cierto que el filme ha retocado mucho aspectos de la novela para no enfadar al público cristiano, un éxito en taquilla significaría fomentar aún más la venta de las novelas (que si son radicalmente cristianófobas) y significaría incitar a filmar la segunda y tercera parte, de contenido mucho más anticristiano que la primera.

¿Qué efecto ha tenido esta campaña de boicot que en España ha sido totalmente descentralizada, caótica y ha aparecido muy matizada en la prensa cultural cristiana?

Estos son los datos en España: la primera película de Narnia atrajo en 2005 a 1.468.000 personas en sus 5 primeros días. La Brújula sólo ha atraído a 598.000 en estos mismos 5 días. Por lo tanto, ha habido 870.000 españoles que en el puente de la Inmaculada de 2005 consumieron un filme de fantasía protagonizado por niños que dos años después, también en un puente de la Inmaculada, teniendo exactamente la misma posibilidad, se han quedado en casa (no se ha advertido una especial afluencia a otras películas, Bee Movie no ha arrasado, aunque Encantada, de Disney puede haber restado algún público pre-adolescente femenino).

¿Significa esto que una campaña cristiano-familiar consciente y militante es capaz de “desactivar” a 870.000 espectadores de forma completamente anárquica y viral? Es difícil de saber. Pero si alguna vez se pudo hacer un experimento de comparación sociológica es ésta.

Comparar estos dos productos en España es especialmente adecuado porque su estreno fue en condiciones idénticas en un puente de la Inmaculada, cinco días prenavideños. Cuando la segunda película de Narnia, El Príncipe Caspian, se estrene en julio de 2008 será en distintas circunstancias (véase ya el prometedor trailer en http://www.disney.es/FilmesDisney/narnia/  ).

¿Por qué comparamos La Brújula con la primera película de Narnia? Ambas películas son del género de fantasía, ambas costaron 180 millones de dólares, ambas están protagonizadas por niños, ambas se basan en series de novelas fantásticas, que en ambos casos escribieron autores británicos: Narnia es una serie de 7 libros de C.S Lewis, un ateo que se convirtió al cristianismo anglicano conservador; La Brújula pertenece a la trilogía “Materia Oscura”, de Phillip Pullman, ateo militante, anticlerical y enemigo confeso de las novelas de Narnia.

La película de Narnia era una apuesta de Walden Media -un grupo declaradamente pro-familia y pro-valores- en alianza con Disney para la difusión. La de La Brújula es de New Line Cinema, un estudio que no es anti-cristiano: el año pasado traía a nuestras pantallas “La Natividad” (con una María más protestante que católica, es cierto) y antes dio el salto con El Señor de los Anillos, tres películas bastante fieles al 100% católico J.R.R. Tolkien.

La Brújula, en cualquier caso, contaba con una ventaja sobre Narnia: actores famosos como Nicole Kidman, Daniel Craig, la voz de “Gandalf” (Ian McKellan) e incluso un cameo de “Saruman / Dracula”, es decir, Christopher Lee, haciendo, obviamente un papel de malvado. Frente a este estrellato, Narnia solo tenia 4 niños. Y sin embargo, La Brújula no ha triunfado.

Algunos han comentado que el éxito de Narnia se basó en una potente base de fans y lectores, como Harry Potter y El Señor de los Anillos, mientras que las novelas de Pullman son mucho menos conocidas. No me convence. En España, las Crónicas de Narnia eran muy poco conocidas. Calculo que el número de seguidores de Narnia y el de Pullman eran similares -relativamente pocos- antes de 2004, cuando empezó a sonar el proyecto de la película. Otra cosa es que Lewis tuviera muchos seguidores entre el público cristiano adulto por sus libros de tema literario o religioso, o entre cristianos lectores cristianos de Tolkien y Chesterton.

Y parece indudable que en España (y el extranjero) la prensa y las escuelas cristianas fomentaron hasta cierto punto la “cultura Narnia” poco antes del estreno del film, mientras que por el contrario han hablado mal de La Brújula, al menos de las novelas. No es tan aventurado pensar que eso ha influido, y mucho.

En el Reino Unido, las novelas infantiles de C. S. Lewis sí llevan educando a tres generaciones de niños, desde los años 40. Pero también es allí donde las novelas de Pullman han tenido más éxito. Pese a todo, también allí Narnia ha ganado en taquilla.

Los 3 días de estreno de Narnia en el Reino Unido recaudaron 8 millones de libras. En un estreno equivalente, La Brújula Dorada ha recaudado 7,2 millones de libras. No parece mucha diferencia, pero pensemos que han pasado 2 años (entradas más caras) y convirtamos esas cifras en espectadores. Es bastante gente de diferencia para ser el país natal de Pullman.

Y llegamos a Estados Unidos, donde la debacle de La Brújula ha sido total: ha recaudado 25,8 millones de dólares, mientras que Narnia recaudó en su estreno más del doble, 65 millones de dólares. Y no es por numero de cines: la Brújula se estreno en 3.500, casi los mismos que los 3.600 de Narnia. Pese a 70 millones de euros gastados en promoción mundial (además de los 180 millones de coste de la película), el publico no ha respondido.

Para que quede claro el desastre de taquilla en EEUU: en febrero 2007, el estreno de una pelicula de poco coste de Walden Media, Un Puente a Terabithia, en 3.140 cines (360 menos que la Brujula) consiguió recaudar 2,7 millones de dolares más, según BoxOffice Mojo. Un Puente a Terabithia se anunció como otra Narnia -aunque era algo muy distinto- y también estaba protagonizada por niños y se basaba en una novela de éxito en el publico juvenil, de una autora cristiana.

Ya ni hablemos de comparar con estrenos de Harry Potter (El Cáliz de Fuego, 102 millones; El Prisionero de Azkaban, 93,6; la Piedra Filosofal, 90,2; La Cámara de los Secretos, 88,3) ni con El Señor de los Anillos (El Retorno del Rey, 72,6 millones).

Por eso se entiende que la prensa de cine hable de “desastre” (Slashfilm), “rota y quemada” (Cinematical), “decepciona en taquilla” (agencia Reuters)…

Rolf Mittweg, presidente de marketing y distribución mundial de New Line dice que “todo depende de la longevidad”, es decir, que espera que a nivel mundial y durante las semanas navideñas y de vacaciones escolares se compense el fracaso en EEUU. Pero en Navidad ya hay muchas mas películas infantiles y juveniles en juego, que se reparten al publico.

Y las críticas y el boca a oreja no están ayudando a La Brújula Dorada. Es difícil encontrar reseñas o críticas positivas en la prensa o en los blogs de cine. 

Además, no está claro que el marketing fuera el adecuado: los anuncios y los carteles parecen buscar un público infantil y quizá femenino (chicas de 9-10 años, el público infantil de Narnia… aunque Narnia se lleno de adolescentes sedientos de mas “Señor de los Anillos” y para ellos se hizo una gran batalla final). Un mal enfoque, porque en realidad La Brújula Dorada es demasiado oscura para niños pequeños y no suficientemente épica o adulta para la gente de 18 a 35 años amante del género fantástico.

Puntos fuertes y débiles de la película

A los amantes del genero fantástico les gustaran algunos elementos. El diseño en general es imaginativo y evocador: se trata de una Tierra paralela a la nuestra, donde la tecnología ha seguido otro camino, una especie de “steam-punk” (punk a vapor, al estilo Blaylock y Tim Powers), tecno-victoriano. Por usar las palabras de Tolkien sobre los mundos de fantasía convincentes y seductores, consigue ser “extraño, pero no demasiado extraño”. Curiosas agujas y cúpulas se añaden al Oxford y el Londres de este mundo.

Una idea magnífica de las novelas y plasmada genialmente en la película es la de los daimons, animales-alma que acompañan a cada persona. A la señora Coulter le acompaña un mono dorado, a Lord Asriel le acompaña su leopardo de las nieves…

Ver un Oxford donde cada persona va acompañado de un animal, y que fluya con naturalidad es un gran éxito. La película lo consigue.

Decía Tolkien que uno de los deseos naturales del ser humano, animal filológico, es hablarle a las criaturas y entender su idioma (como hace Sigfrido tras beber la sangre del dragón Fafnir). Y el temor de nuestros días es estar solo, no tener autentica compañía intima y compañerismo. Más aún si no hay Dios, si no existe ese “Otro” que siempre esta con nosotros. Los daimones, compañeros animales, que hablan, escuchan, entienden, comparten, padecen-con-nosotros responden a un anhelo fuerte del corazón humano y son un gran hallazgo de las novelas de Pullman. Y en el filme los recogen muy bien.

También ha gustado a muchos el combate entre los osos del hielo, una cultura de osos guerreros en el ártico, con armaduras de metal.

Imagen de la Pelicula

El vestuario logra apoyar la creación de un ambiente adecuado. El Magisterio -que en las novelas es la Iglesia católica después de desaparecer el ultimo Papa, Calvino, y sustituir Roma por Ginebra y el Papado por un conclave de jerarcas- aparece en el filme representado por personajes con aspecto de diplomático victoriano-imperial después de pasarse por el sastre de una logia masónica. Es decir: nada eclesiástico y todo muy confabulativo.

De hecho, la única alusión en la película a que el Magisterio es algo “eclesial” es que se llama Magisterio, que usa la palabra “herejía” y, extrañamente, que su pequeña sede local en una ciudad de NordNoruega esta decorada (¡por fuera!) con iconos ortodoxos. Nunca se menciona a Dios ni a Adán y Eva en el film (mientras que en la novela se cita un párrafo entero de Génesis, se dan muchos nombres de Dios, etc…), sino que se habla de “la Autoridad” y “un error de nuestros antepasados”, todo muy abstracto.

Precisamente, ahí empiezan los fallos. No sabemos por qué los malos son malos. De hecho, no hacen nada realmente malo, no les vemos matar a nadie. Sí, secuestran niños y los separan de su daimon con una máquina terrible, algo espantoso. Lo hacen para “protegerles del Polvo”. Pero no sabemos exactamente por qué eso es malo.

El Magisterio en las novelas es claramente maligno: es la Iglesia católica, maligna y dominadora en todos los mundos paralelos. El cristianismo no podría ser bueno por muchos mundos en que lo intentase: es la tesis del novelista Pullman.

Pullman en sus novelas nunca habla del Islam ni otras religiones. Solo del cristianismo, que no puede ser sino mentira, dominación, hipocresía, autoflagelación, obsesión con el pecado (el Polvo). Todo da pecado. Claro, en realidad, el cristianismo es una religión de perdón y humanidad, porque Cristo sana del pecado y perdona, quita el pecado… pero es que en las novelas de Pullman nunca sale Cristo. Su cristianismo es una cosa rara, sin Cristo. Obviamente, eso es hacer trampa.

La película deja fuera los tres últimos capítulos de la novela, que son sermones de Lord Asriel (es decir, Azrael, nombre de un demonio; su daimon se llama “Stelmaria”, una mofa anti-mariana, y más si recordamos que María debe pisar la cabeza al demonio, no ser su “daimon”), sermones en los que explica lo mala que es la iglesia. Se agradece que la película omita estas clases de EpC, pero con todos estos tijeretazos, el Magisterio, como malos malísimos, quedan desdibujados.

La batalla final contra un montón de guardias tártaros (que, vaya usted a saber por que, hablan ruso entre ellos, y no lenguas tártaras) es una copia absurda y poco creíble de Crónicas de Narnia y de El Señor de los Anillos. “Vienen las brujas” (volando) sustituye al “vienen las águilas”, de Tolkien. El género en cine pide batalla épica al final, y se sacan una de la manga sin mucho sentido.

Pero lo peor, y lo que más se critica, es el montaje apresurado, acelerado, caótico, sin mucho sentido, la forma de encadenar acciones, imágenes. Todo es atropellado y torpe. Las películas fantásticas que están triunfando tenían 3 horas de duración. La Brújula intenta condensar en menos de dos horas. Y el resultado es apretujado y desaliñado.

El papel de los cristianos

¿Que hacer, entonces, con La Brújula Dorada, si uno es padre de familia cristiano, o un cristiano aficionado al género fantástico?

Las novelas están orientadas para chavales de 13 años en adelante. Precisamente, los 13 años es la edad en que según todas las estadísticas la gente pierde masivamente la fe en España.

Uno no pierde la fe por “simplemente leer” La Brújula Dorada. Pero si las tres novelas te dicen que la Iglesia es un timo y que Dios es solo un aguafiestas que hay que matar y rechazar para ser libre y crecer, y además tus amigos pasan de Dios, y “todo el mundo” dice que “los curas son unos aprovechados”, y el diario 20Minutos que te regalan por la calle trata de curas pederastas cada día y a Almodóvar le dan premios por pelis de curas pervertidos, y en ninguna serie de televisión salen cristianos excepto cuando son cristianos tontos (como en Los Serrano), y si afrontas las crisis clásicas de la adolescencia (de sexo, autoridad y autoestima)… pues, sí, las novelas de Pullman hacen daño al acumularse, al llover sobre mojado.

Sería deseable que New Line no haga películas de las dos novelas que quedan de Pullman, las más cristianófobas. Pero por ver La Brújula Dorada, no pasa nada grave, excepto que para muchos espectadores será una película confusa y apresurada.

Si queremos regalar libros o películas de fantasía estas Navidades, además de los clásicos cristianos (los siete libros de Narnia, la trilogía de Ransom de C.S. Lewis, El Señor de los Anillos y todo Tolkien), una buena opción es la película (muy pro-familia) de Los Seis Signos de la Luz, y sus 4 novelas, que están editadas en español y gustaran al adolescente y adulto joven que leería las novelas de Pullman.

Y recordemos que el 4 de julio de 2008 se estrenará El Príncipe Caspian, la segunda película de Narnia: el trailer, impresionante, ya se puede ver en la web oficial: http://www.disney.es/FilmesDisney/narnia/  

Mientras tanto, el cine fantástico y su exitoso hermano, el de superhéroes, siguen llenando de héroes nuestras pantallas. Y eso es bueno en un mundo que muere de nihilismo, desvinculación y gente que arrastra vidas vacías y amorfas. Como Tolkien insistía: la fantasía verdadera no es un escapismo de evasión narcisista, sino un recuperarse, un mirar con nueva esperanza para seguir luchando.

Categorías:Cine, Familia, Mundo, Religión